Resultados BBVA primer trimestre 2011, gana 1.150 millones

El BBVA acabo de presentar sus resultados del primer trimestre del 2011, los cuales nos muestran un resultado positivo de 1.150 millones, lo cual supone un descenso del beneficio con respecto al mismo período del año anterior del 7,3%, pero aún así estos resultados suponen una aumento con respecto a las previsiones que hacían los expertos, lo cual muestra la fortaleza de la entidad.
El Grupo BBVA alcanzó este resultado apoyado en su adecuada diversificación geográfica y de negocios y en su gestión diferencial del riesgo. Se mantuvo la estabilidad en la tasa de mora, que cerró en marzo en el 4,1%, mientras las pérdidas por deterioro de activos financieros alcanzaron su cifra más baja desde el primer trimestre de 2009. El ratio core capital se situó en el 8,9% en el primer trimestre, una vez descontado el impacto por la finalización de la compra del 24,9% del capital de la entidad turca Garanti. Los ingresos récord en México, América del Sur y Asia impulsaron el margen bruto hasta los €5.263 millones, el nivel más elevado de los tres últimos trimestres, y ponen de manifiesto la fortaleza del posicionamiento del Banco.
La diversificación del Grupo BBVA, con más de la mitad de los ingresos generados en mercados emergentes, y la gestión diferencial del riesgo, son los pilares que sustentan el beneficio atribuido de €1.150 millones obtenidos en el primer trimestre del año. Todas las áreas de negocio contribuyen al resultado de forma positiva. El margen bruto alcanza los €5.263 millones, superando el nivel de ingresos de los dos trimestres precedentes, tras la generación de ingresos récord en México, América del Sur y Asia. El 52% de los ingresos de las áreas de negocio y el 57% del beneficio atribuido emanan de mercados emergentes. El crecimiento en dichos mercados compensa en gran parte la menor aportación de mercados desarrollados, en los que el Banco se ha centrado en fortalecer sus franquicias con un crecimiento más selectivo y en una mejora del perfil de riesgo.
En cuanto a la actividad, el crédito bruto a la clientela del Grupo asciende a €346.814 millones, un 2,7% más que hace un año. Por su parte, los recursos totales de clientes se incrementan un 4,1% hasta los €533.961 millones.
El 22 de marzo BBVA materializó la compra del 24,9% de Garanti, un paso más en la expansión geográfica del Grupo. La incorporación de dicha participación y la creciente importancia de las operaciones en Asia han propiciado un cambio en la forma de presentar los resultados, incluyendo las actividades europeas fuera de España y las de Asia bajo el denominador de Eurasia.
En España, BBVA consiguió ganancias de cuota de mercado en rúbricas clave, como son la financiación hipotecaria a hogares y los recursos de clientes. Los recursos gestionados cierran el primer trimestre en €158.136 millones, un 10% más que un año antes y por encima del nivel del cuarto trimestre de 2010. El margen de intereses retrocede un 3% en el trimestre, ralentizando su caída. La tasa de mora de marzo iguala el nivel de diciembre, 4,8%, y retrocede frente a la tasa de mora del 4,9% de un año antes. La gestión diferencial del riesgo se constata con una dotación de provisión genérica de €175 millones, que la sitúa por encima de los niveles de diciembre.
En Eurasia destaca la creciente contribución de China Citic Bank (CNBC), con un incremento del beneficio interanual del 153%, y la integración proporcional de Garanti, cuyo impacto en resultados se limita a diez días en el primer trimestre y que ganará peso en próximos trimestres. En el primer trimestre, Eurasia generó un beneficio de €198 millones, un 13,5% del beneficio de la totalidad de las áreas de negocio.
En México, el dinamismo de la actividad impulsa el margen bruto hasta el nivel de los €1.437 millones, un nuevo récord, mientras el beneficio atribuido se incrementa un 17,3% en euros constantes (+25,5% en euros corrientes) hasta los €436 millones. La fortaleza de los resultados y la solidez de la franquicia permitieron a BBVA Bancomer colocar dos emisiones de deuda por un importe combinado de US.000 millones, la mayor emisión realizada hasta ahora por un banco en América Latina.
En América del Sur continuó el fuerte crecimiento de la actividad (+27,1% interanual en inversión crediticia a cierre de marzo y +16,8% en recursos), así como la ganancia de cuota de mercado en las principales rúbricas. El beneficio atribuido del área crece el 17,5% en euros constantes, hasta los €280 millones. La tasa de mora se mantiene en el 2,5%, mientras la cobertura se amplía al 134% frente al 130% de diciembre.
En Estados Unidos, la gestión sigue focalizada en una mejora del mix de la cartera crediticia. Esta política se traduce en una caída interanual del 34,2% de las pérdidas por deterioro de activos financieros. La tasa de mora cierra en marzo en el 4,5%, con una cobertura del 64% (61% en diciembre). El resultado atribuido del área crece un 47,5% hasta los €81 millones.
En el apartado de Negocios Globales constata en este primer trimestre su elevada calidad y recurrencia de ingresos. El margen bruto registra una caída interanual del 2,2% en euros constantes hasta los €811 millones (+18,5% frente al cuarto trimestre) mientras el beneficio atribuido alcanza los €364 millones, un descenso interanual del 12,2% (+53,9% frente al cuarto trimestre).
En resumen, el BBVA un trimestre más demuestra su capacidad de generar resultados de forma sólida y recurrente en el actual entorno económico. El beneficio atribuido del Grupo en los tres primeros meses de 2011 asciende a €1.150 millones, el nivel más elevado de los tres últimos trimestres. Los ingresos también superan el nivel alcanzado en los dos trimestres precedentes
También hay que destacar que por quinto trimestre consecutivo con una tasa de mora contenida. En marzo la tasa iguala el nivel de diciembre, 4,1%, y desciende frente al nivel del 4,3% del mismo mes de 2010. La prima de riesgo mejora en 13 puntos básicos en el trimestre
El core capital de BBVA alcanza el 8,9% en el primer trimestre tras la incorporación de la participación en Garanti y con una generación orgánica de capital de 0,2 puntos porcentuales. A la fortaleza de capital se añade una holgada posición de financiación y liquidez. El 70% de los vencimientos del año ya están cubiertos
Ingresos récord en las franquicias de México, América del Sur y Asia, que avalan la apuesta de BBVA por los mercados emergentes. Dicha apuesta se ha fortalecido con la expansión en Turquía. BBVA genera en mercados emergentes más de la mitad de sus ingresos. En las economías desarrolladas, BBVA fortalece sus franquicias con ganancia de cuota y mejora de indicadores de riesgo.
En resumen unos resultados muy fuertes y consolidados, de acorde a lo que actualmente es el BBVA, un banco top mundial, y de los mejores del mundo.

Para más información:
BBVA

7776107727615090294-7654713565503037469?l=hipotecas-creditos.blogspot Resultados BBVA primer trimestre 2011, gana 1.150 millones

Leer mas: 
Resultados BBVA primer trimestre 2011, gana 1.150 millones

No quebrar no es suficiente

greciausa No quebrar no es suficienteLas últimas semanas la deuda pública ha vuelto a la actualidad de forma negativa, con 2 protagonistas: por un lado Grecia y por otro los EUA. En el fondo hay una gran similitud entre los problemas de ambos: se creyeron invulnerables a gastar mucho más de lo que ingresaban y a mantener el sistema en funcionamiento confiando en que la enorme deuda generada por el descuadre iba a ser absorbida sin problemas debido al prestigio del país en el caso norteamericano, y de la €zona en el caso heleno. Pero en este segundo caso, y a pesar de todo el apoyo político y económico del resto de miembros, no ha sido suficiente. ¿Y en el caso de los EUA, es sostenible que no ajuste los desequilibrios de su economía? Mi respuesta es que no, pero de momento no van a adoptar ninguna medida extrema.

Mi teoría es que los EUA juegan con fuego porque pueden hacerlo, y ya que pueden, lo hacen. Sería relativamente sencillo para un país tan poderoso y con tan grandes recursos recortar el déficit aumentando los impuestos a sus multinacionales que son de los más bajos del mundo o establecer un IVA estatal que en la sociedad más consumista del mundo produciría, aunque fuera a un tipo mínimo, unos enormes ingresos. También podría reducir sus gastos, si de verdad estuvieran tan apurados como para que su solvencia peligrara, ¿De qué serviría mantener tropas en Afganistán, no es acaso la ruina más peligrosa que un posible ataque terrorista? Pero cuando un país dispara su deuda y aumenta su déficit y aún así consigue colocar billones de deuda en los mercados a unos tipos de interés bajísimos y si se beneficia de que su moneda, que es la divisa de referencia mundial, se deprecie porque así aumentan los beneficios de sus multinacionales y aún así de momento su inflación sigue en niveles bajos, ¿Para qué cambiar?

Si la crisis global es tan grave es porque gobiernos -locales y estatales- particulares y empresas se endeudaron demasiado y los bancos les prestaron ese dinero con demasiada alegría. Todos estamos sufriendo con ello excepto quien más se ha endeudado: los EUA. Cierto que todo esto lo consiguen porque la Reserva Federal está comprando gran parte de esa deuda que el país emite y de ese modo hace trampas en la competencia con el resto de países emisores pero, ¿Alguien se lo impide? No. Es más, algunos premios nobel como Krugman apoyan y alientan esa política que convierte a la economía en una cuestión de impunidad. Como todo el planeta se vería gravemente perjudicado por una nueva recesión en los EUA y temblamos ante la posibilidad de que aumenten los tipos de interés, tengan problemas para colocar su deuda o simplemente les rebajen el rating, todas las autoridades económicas mundiales aceptan unas reglas que no se le permitiría a otro país. Es similar a la complacencia política que se tiene con China o Qatar gracias a su enorme liquidez y que lleva a todos nuestros políticos a obviar que son dictaduras donde se violan derechos humanos.

Y poco importa que de repente las agencias calificadoras demuestren algo de honestidad y amenacen con una rebaja de rating…de hecho el día del anuncio de S&P de situar la perspectiva en negativo mejoró la rentabilidad de la deuda de los EUA que se negoció. Al final los inversores mundiales confían en la solvencia del país más poderoso de la Tierra porque saben que no es posible que ésta se dañe gravemente porque a nadie le interesa que eso ocurra. Más que una cuestión de confianza es una cuestión de supervivencia, porque si los EUA no fueran solventes el sistema financiero mundial colapsaría. Por supuesto nada es seguro al 100%, y argumentos similares se decían de Grecia: “¿Cómo va a dejar la €zona que quiebre uno de sus miembros, más siendo tan pequeño?” Pero no es lo mismo, porque al final lo de Grecia ni siquiera hundirá a la €zona, si acaso sólo a algunos miembros. No es pues comparable, es como si suspendiera pagos el pequeño estado de Conécticut. De hecho, los problemas de solvencia de estados grandes como Illinois o California no han mermado la confianza en el país.

Pero el que los EUA puedan ser invulnerables a una crisis de deuda soberana no significa que su deuda local y privada sea inmune ni que sus ciudadanos no puedan sentir una recesión económica grave. Lo mismo pasa con Europa, en España es normal sentirnos aliviados porque la quiebra del país parece que vuelve a ser una posibilidad remota pero eso no va a resolver el drama del paro. En mi opinión nos enfrentamos a una segunda fase de la crisis financiera en la que puede que la deuda soberana pierda protagonismo pero que se verá potenciada por aspectos similares a la recesión de los años ´70 del siglo pasado ya que estará marcada por la inflación y los altos precio del crudo. De hecho, aquella también empezó por la manipulación norteamericana –concretamente de Nixon- de abandonar el patrón oro para debilitar el $ y que motivó la decidida respuesta de los productores del petróleo que se vieron afectados por ello. Las grandes diferencias/incógnitas: saber si un mundo tan endeudado como el actual podrá soportar la fuerte subida de los tipos de interés que podría darse y si la globalización y el ciclo económico diferente de las economías emergentes pueden influir positiva o negativamente.

Leer mas:
No quebrar no es suficiente

Portugal

Nunca pensé que tener un blog de economía me llevase a escribir sobre tantos países, más que el blog del Euribor esto parece el Lonely Planet. A parte de los viajes para conocer las experiencias de Japón, Corea, Hong Kong y China, nos hemos recorrido medio mundo a golpe de quiebras, pasando por Irlanda, Islandia, Grecia, Dubai y [...]

Leer mas: 
Portugal

Algunos datos de China que te sorprenderán

La economa China ceció en la pasada decada 7 veces mas que la americana (316% frente al 43%) El PIB per capita de China es el 91 del mundo, justo por debajo de de Bosnia El 85 % de los arboles de Navidad artificiales proceden de China. Un 80% en el caso de los juguetes [...]

Leer mas:
Algunos datos de China que te sorprenderán

Buttonwood

¿Qué veis raro en esta foto de una tienda de brújulas?. Miradla atentamente.

brujulas Buttonwood

Si os fijáis bien, todas deberían señalar al Norte pero cada una lo hace para un lado. Una posible explicación de lo que ocurre es que las brújulas tienen campo magnético y podrían interferir entre ellas. Esto me recuerda, de alguna manera, a lo que ocurre actualmente con las divisas, cada una gira para el lado que quiere e interfieren entre si. Carecemos de un punto de referencia universal que nos indique el valor real de cada una, cual es el Norte.

El otro día, el presidente del Banco Mundial escribió en el Financial Times un artículo acerca de la necesidad de regresar al patrón oro como base de cambio de las monedas. La idea básica es tener un punto de referencia sobre el que valorar las monedas.

Intentando entender mejor la raiz de los problemas, me topé con un interesante artículo del “The Economist” de Mayo de 2009 (un pelín largo, pero muy didáctico), titulado Brettonwood. Esto es lo que nos cuenta.

Todos los sistemas monetarios y económicos consisten en una lucha entre los “prestados”, que favorecen la inflación, y los “prestadores”, que están dispuestos a mantener el poder adquisitivo de la divisa. En democracia, esto es una batalla fluida. Los prestadores (en adelante, para simplificar les llamaremos bancos) tienen el poder y, por lo tanto, la atención de la élite política; los prestados suelen tener los votos.

Los bancos han impuesto periódicamente anclas monetarias en un intento de vencer al lobby de los prestados. Estas anclas son ideales en tiempos prósperos pero presentan dificultades durante épocas de recesión. El patrón oro no sobrevivió a la depresión. Para las naciones con escasez de oro, lo “correcto” era aumentar los tipos de interés para volver a revalorizar el oro; la austeridad que ello impuso al resto de la economía fue políticamene inaceptable.

La era de Bretton Woods sustituyó al patrón oro por el patrón dólar (a pesar del teórico vínculo de la divisa americana a los lingotes). El sistema funcionó bien durante más de dos décadas, ayudado por el boom económico de la posguerra, especialmente en Alemania y Japón, que empezaron el período con tipos de cambio subvalorados. Se desmoronó porque América se negó a pagar el precio nacional de cargar con el peso del sistema.

Cuando Bretton Woods fracasó, no fue inmediatamente obvio lo que le iba a sustituir. Los países europeos, concretamente, mantuvieron el deseo de establecer tipos de cambio fijos. Sin embargo, prevalecieron finalmente los tipos fluctuantes, en especial, para las principales divisas respecto al dólar: el yen y el marco alemán.

El problema para los bancos era que el sistema de tipos fluctuantes estaba basado en dinero (en papel) de curso legal. ¿Qué controlaría el instinto inflacionista de los gobiernos? La respuesta tardó un par de décadas (y de recesiones) en hallarse.

Una vez aceptado que los mercados podían establecer los tipos de cambio, no había necesidad real de controlar el capital; y una vez que el capital podía circular libremente, los gobiernos indisciplinados podían ser castigados por unos mayores rendimientos de las obligaciones. En consecuencia, los políticos intentaron reafirmar los mercados dándole un mayor poder a los bancos centrales, algunos de los cuales fijaron objetivos de inflación explícitos.

El sistema posterior al de Bretton Woods funcionó bien, dando lugar a un largo período de baja inflación y crecimiento estable conocido como la Gran Moderación. Sin embargo, una de las razones del aparente éxito —el crecimiento de India y China— podría haber provocado su desaparición. La adhesión de estas dos grandes naciones al sistema financiero internacional fue como una descarga eléctrica que ejerció una presión descendente en los tipos de interés.

Como ha señalado Stephen King, economista en HSBC, el resultado podría haber sido una deflación benigna que impulsó el nivel de vida occidental. Sin embargo, los bancos centrales lucharon por evitar unas consecuencias deflacionistas; el resultado fue la implentación de una política monetaria holgada que fomentó la burbuja de los activos financieros. Esta burbuja duró más de lo esperado porque el desbordamiento de los ahorros procedente de los mercados en desarrollo contuvieron el tipo libre de riesgos.

Ahora parece reconocerse que el objetivo de inflación no es suficiente. Dada la explícita garantía de los gobiernos detrás del sistema bancario, los bancos centrales deben controlar la estabilidad financiera y los precios de los activos. Al mismo tiempo, algunos bancos centrales han adpotado (a través de la expansión monetaria cuantitativa) una política de creación de dinero para impulsar los mercados que también tiene el conveniente efecto secundario de financiar el déficit presupuestario. Eso es justo lo que los contrarios al dinero de curso legal temían que pasara a largo plazo.

Se producirá el mismo dilema de siempre. Tras haber gastado una fortuna en avalar a sus bancos, los gobiernos occidentales tendrán que pagar un precio en términos de impuestos más elevados para pagar el interés de la deuda. En el caso de países como Gran Bretaña o Estados Unidos, que tienen déficit comercial y presupuestario, esos impuestos más altos deberán cubrir los reclamos de los acreedores extranjeros. Dadas las implicaciones políticas de tal austeridad, la tentación será el impago cauteloso, dejar que sus divisas se deprecien. Los inversores sobreviven cada vez más a este peligro; el rendimiento de las obligaciones del estado a diez años está cerca de un punto porcentual por encima con respecto a principios de año.

Las naciones acreedoras tienden a establecer reglas y el nuevo sistema monetario global no podrá funcionar sin la aprobación de China, un país acreedor con controles de capital y una divisa administrada. Se ha dado por sentado que China tendrá que avanzar hacia el modelo occidental, pero ¿por qué no al revés? Los países occidentales adoptaron los mercados de capital libre, como Gran Bretaña adoptó el libre comercio en el siglo XIX, porque les convenía. ¿Será China ahora capaz de llevar la batuta? Por muy incómodo que sea para Occidente, es muy probable que el próximo orden monetario se realice en Pekín.

Para finalizar, os dejo una interesante gráfica que muestra por un lado el valor de Yuan Chino con el dólar y por otro las exportaciones a EEUU.

dollar-yuan-history-chart Buttonwood

Leer mas:
Buttonwood