Sobredosis

greenspan1 SobredosisEse es el título de un documental sueco  que en apenas 45 minutos intenta explicar el origen de la actual crisis financiera sobre la base de que en realidad todo comenzó con las políticas aplicadas para resolver la burbuja de las .com y el impacto psicológico del 11-S. De hecho, es en esa fecha donde empieza el relato con la imagen de Greenspan asegurando que la economía se recuperaría y sus autores criticando la fuerte bajada de los tipos de interés que la FED decidió. De hecho, señala que en las memorias que el expresidente de la FED publicó él reconoció el riesgo de generar una enorme burbuja debido al abaratamiento excesivo del dinero. Explica que los bajos tipos de interés durante un gran periodo de tiempo conducen a inversores particulares y empresas financieras a asumir más riesgos para conseguir mayores rentabilidades y favorecen el excesivo aumento del crédito. Esto es tan sabido que cada vez que se vislumbra la salida de una recesión lo primero que hacen los bancos centrales es elevar los tipos, y así evitar un sobrecalentamiento.

Salen unas imágenes de la CNBC de verano de 2006  en las que el analista P.Schiff dice textualmente: “Cuando veas a la bolsa derrumbarse y estallar la burbuja inmobiliaria toda esa riqueza ficticia se evaporará y todo lo que quedará es una gran deuda” mientras otro personaje intenta disimular una sonrisa sarcástica. Él hace responsable a la FED del alto endeudamiento del ciudadano norteamericano. Y añade que como el estado garantiza los depósitos personales, había muy poca preocupación por lo que hacían los bancos. Es más, en la teoría de que la vivienda siempre sube y que si no lo hace, basta con devolver la casa al banco, se creó una falsa seguridad en el hipotecado medio. Respecto a la crisis inmobiliaria, salen unas imágenes de Bush en 2002 identificando como parte del sueño americano el ser dueño de una casa. Y explica cómo, ante la subida de precios inmobiliarios, se generalizó la utilización de la garantía hipotecaria para conseguir créditos al consumo que los bancos raramente negaban.

Vernon Smith, nobel de economía en 2002 y considerado experto en burbujas, también advirtió de ello. Se hace una especial crítica a las 2 agencias hipotecarias creadas por el Congreso y avaladas por el estado pero de capital privado –Fannie Mae y Freddie Mac- especializadas en dar créditos a personas sin recursos, algo que los políticos de ambos partidos aplaudían como motor de crecimiento a pesar de su obvio riesgo. En concreto salen escenas de Bush animando a adelantar incluso la entrada de la hipoteca a las personas de bajos ingresos para que así pudieran ser propietarios. La excusa del presidente americano era hacer accesible la vivienda y frenar el alza de los precios pero provocó que se acelerara la subida. Las hipotecas concedidas, y eso ya es familiar para todos, se titulizaron, las agencias las sobrecalificaron confiados en un aumento permanente de valor de las propiedades inmobiliarias y fueron vendidas por medio mundo, contagiando el riesgo de esos créditos que nunca debieron concederse. P.Schiff  denuncia la corrupción del sistema en la que el estado autoriza a las agencias que son pagadas por los colocadores de la deuda…¿cómo no iban a ser serviles si era una relación “incestuosa”? Y lo denomina como la antítesis del libremercado.

Verano de 2005: en unas imágenes se ve a una periodista interrogando a Bernanke sobre la posibilidad de una bajada de precios del mercado inmobiliario, ¿Su respuesta? “No creo que eso ocurra porque nunca tuvimos una baja en los precios de las viviendas a escala nacional” En 2006 era nombrado sucesor de Greenspan. Justo en ese año la vuelta al alza de los tipos de interés dificultó la refinanciación de muchos créditos y si bien el crash no vino hasta finales de 2007 y 2008, ya se podían ver señales claras de bajadas en los precios de la vivienda. De nuevo unas imágenes de Bernanke en febrero de 2007 negando la extensión del efecto de las hipotecas subprime y lo saludable del mercado inmobiliario recalcan lo falso o equivocado del discurso de este personaje tan querido por los mercados financieros. Ese mismo verano aún anticipaba que en 2008 se crecería más que en la segunda mitad de 2007 pero eso era imposible y él debía saberlo ya que al bajar los precios de los activos inmobiliarios, empezaron las prisas por colocar todo el papel que estaba supeditado a que esto no pudiera ocurrir… y empezó la actual crisis financiera. Bear Stearns, Lehman Brothers, Fannie Mae, Freddie Mac… de repente se descapitalizaron y se quedaron sin posibilidad de obtener más liquidez.

El documental insiste que las “soluciones” ofrecidas para la actual crisis son iguales a las de las .com, ya que en ambas se está inflando de nuevo una burbuja, sólo que la actual es aún más grande y global: “la burbuja del rescate” caracterizada por los “planes de estímulo” originados en septiembre de 2008, tras la quiebra de Lehman y el miedo y la retracción del crédito que provocó. De nuevo salen las imágenes de Bush anunciando un plan para salvar al sistema financiero inyectando dinero a todos los bancos para que no se supiera quién era el que realmente lo necesitaba y frenar el pánico. Todos los políticos de todos los países y todas las ideologías se sumaron a esta política. David Walker, interventor general de los EUA desde 1998, renunció a su cargo entonces al advertir que puede que los rescates fueran necesarios pero que no se podía permitir el despilfarro de dinero público que supuso sin definir objetivos, sin seleccionar las entidades que merecían la inyección y sin establecer normas claras sobre lo que los bancos podían hacer y no hacer con ese dinero. Algo similar ocurrió con GM y Chrysler, que amenazaron con un importante aumento del desempleo si no les ayudaban pero como afirma Megan McArdle, analista de la revista The Atlantic, hubiera resultado más barato dar ese dinero -100 mil millones de $- directamente a cada uno de los trabajadores.

La FED a finales de 2008 bajó los tipos de interés a prácticamente 0%, intentando arreglar una crisis de crédito animando a que hubiera más créditos, como resume P.Schiff la solución fue: “Animemos a los endeudados a que se endeuden más,  ayudemos a apostar a los excesos en Wall Street e imprimamos dinero para los bancos”. Tras ofrecer la imagen de Obama en 2009 anunciando su plan de estímulo “el más radical en la historia”, seguidamente hace un seguimiento de algunos de los gastos que se hicieron con este dinero, como repavimentar la acera donde Julia Roberts compraba en tiendas de lujo en “Pretty Woman”  y denunciando –con ejemplos- todo el dinero perdido en burocracia y malas elecciones. Según D. Walker dos tercios de todo el paquete de estímulo se gastó en actividades que nadie quiso pagar durante los años de bonanza económica (creo todo esto recuerda al Plan E español) y que se aprovecharon del aumento del gasto público para conseguirlas.

El documental entra en sus últimos minutos en una dinámica muy pesimista e insiste en que si las medidas de 2001 produjeron un crecimiento ficticio durante 6 años, esta vez las de 2008 y 2009 aún reducirán más sus efectos benéficos en el tiempo ya que la deuda se ha multiplicado y es que todo lo que se ha hecho para recuperarnos de la crisis es lo mismo que nos llevó a ella: bajos tipos de interés, endeudamiento masivo, salvamento del sector financiero… Y aparece la imagen de Obama en enero de 2010 asegurando que lo peor de la tormenta había pasado gracias a todo ello. También describe el contraste entre la subida de las bolsas, los beneficios de las multinacionales e incluso la recuperación de algunas zonas ricas del país en contraste con la opinión de un simple barbero.

Bush creó durante su mandato más deuda que todos los presidentes de la historia de los EUA juntos y Obama va a superarle” si bien insiste en que el problema es de todas las naciones desarrollados que copiaron el mismo sistema. Advierte que incluso los EUA pueden perder su categoría de AAA y lanza una pregunta muy actual: ¿Si la quiebra de Lehman fue tan grave y al fin y al cabo era sólo un banco, qué pasará si el siguiente en quebrar es una nación? Habla de Islandia y de Grecia pero advierte que Italia, España, Portugal o Reino Unido tienen problemas similares. Y finaliza denunciando que se están inflando muchas burbujas y alguna de ellas estallará originando una profunda depresión porque nos habremos quedado sin armas para combatirla y estamos hipotecando el futuro de nuestros hijos.

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No quebrar no es suficiente

greciausa No quebrar no es suficienteLas últimas semanas la deuda pública ha vuelto a la actualidad de forma negativa, con 2 protagonistas: por un lado Grecia y por otro los EUA. En el fondo hay una gran similitud entre los problemas de ambos: se creyeron invulnerables a gastar mucho más de lo que ingresaban y a mantener el sistema en funcionamiento confiando en que la enorme deuda generada por el descuadre iba a ser absorbida sin problemas debido al prestigio del país en el caso norteamericano, y de la €zona en el caso heleno. Pero en este segundo caso, y a pesar de todo el apoyo político y económico del resto de miembros, no ha sido suficiente. ¿Y en el caso de los EUA, es sostenible que no ajuste los desequilibrios de su economía? Mi respuesta es que no, pero de momento no van a adoptar ninguna medida extrema.

Mi teoría es que los EUA juegan con fuego porque pueden hacerlo, y ya que pueden, lo hacen. Sería relativamente sencillo para un país tan poderoso y con tan grandes recursos recortar el déficit aumentando los impuestos a sus multinacionales que son de los más bajos del mundo o establecer un IVA estatal que en la sociedad más consumista del mundo produciría, aunque fuera a un tipo mínimo, unos enormes ingresos. También podría reducir sus gastos, si de verdad estuvieran tan apurados como para que su solvencia peligrara, ¿De qué serviría mantener tropas en Afganistán, no es acaso la ruina más peligrosa que un posible ataque terrorista? Pero cuando un país dispara su deuda y aumenta su déficit y aún así consigue colocar billones de deuda en los mercados a unos tipos de interés bajísimos y si se beneficia de que su moneda, que es la divisa de referencia mundial, se deprecie porque así aumentan los beneficios de sus multinacionales y aún así de momento su inflación sigue en niveles bajos, ¿Para qué cambiar?

Si la crisis global es tan grave es porque gobiernos -locales y estatales- particulares y empresas se endeudaron demasiado y los bancos les prestaron ese dinero con demasiada alegría. Todos estamos sufriendo con ello excepto quien más se ha endeudado: los EUA. Cierto que todo esto lo consiguen porque la Reserva Federal está comprando gran parte de esa deuda que el país emite y de ese modo hace trampas en la competencia con el resto de países emisores pero, ¿Alguien se lo impide? No. Es más, algunos premios nobel como Krugman apoyan y alientan esa política que convierte a la economía en una cuestión de impunidad. Como todo el planeta se vería gravemente perjudicado por una nueva recesión en los EUA y temblamos ante la posibilidad de que aumenten los tipos de interés, tengan problemas para colocar su deuda o simplemente les rebajen el rating, todas las autoridades económicas mundiales aceptan unas reglas que no se le permitiría a otro país. Es similar a la complacencia política que se tiene con China o Qatar gracias a su enorme liquidez y que lleva a todos nuestros políticos a obviar que son dictaduras donde se violan derechos humanos.

Y poco importa que de repente las agencias calificadoras demuestren algo de honestidad y amenacen con una rebaja de rating…de hecho el día del anuncio de S&P de situar la perspectiva en negativo mejoró la rentabilidad de la deuda de los EUA que se negoció. Al final los inversores mundiales confían en la solvencia del país más poderoso de la Tierra porque saben que no es posible que ésta se dañe gravemente porque a nadie le interesa que eso ocurra. Más que una cuestión de confianza es una cuestión de supervivencia, porque si los EUA no fueran solventes el sistema financiero mundial colapsaría. Por supuesto nada es seguro al 100%, y argumentos similares se decían de Grecia: “¿Cómo va a dejar la €zona que quiebre uno de sus miembros, más siendo tan pequeño?” Pero no es lo mismo, porque al final lo de Grecia ni siquiera hundirá a la €zona, si acaso sólo a algunos miembros. No es pues comparable, es como si suspendiera pagos el pequeño estado de Conécticut. De hecho, los problemas de solvencia de estados grandes como Illinois o California no han mermado la confianza en el país.

Pero el que los EUA puedan ser invulnerables a una crisis de deuda soberana no significa que su deuda local y privada sea inmune ni que sus ciudadanos no puedan sentir una recesión económica grave. Lo mismo pasa con Europa, en España es normal sentirnos aliviados porque la quiebra del país parece que vuelve a ser una posibilidad remota pero eso no va a resolver el drama del paro. En mi opinión nos enfrentamos a una segunda fase de la crisis financiera en la que puede que la deuda soberana pierda protagonismo pero que se verá potenciada por aspectos similares a la recesión de los años ´70 del siglo pasado ya que estará marcada por la inflación y los altos precio del crudo. De hecho, aquella también empezó por la manipulación norteamericana –concretamente de Nixon- de abandonar el patrón oro para debilitar el $ y que motivó la decidida respuesta de los productores del petróleo que se vieron afectados por ello. Las grandes diferencias/incógnitas: saber si un mundo tan endeudado como el actual podrá soportar la fuerte subida de los tipos de interés que podría darse y si la globalización y el ciclo económico diferente de las economías emergentes pueden influir positiva o negativamente.

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La inflación como forma de pago

Me llama la atención que muchos crean que esta corriente que defiende la austeridad es nueva cuando sólo lo es para los políticos. Releyendo una semana en los mercados de hace 10 meses me encuentro con estas dos “perlas”:

Los déficits proyectados en el presupuesto de Estados Unidos son demasiado altos y son insostenibles, podrían forzar a un alza en las tasas de interés y alejar la inversión, a menos que el país tome medidas,

declaraciones del jefe de la oficina de presupuestos de la Casa Blanca.

El Premio Nobel de Economía 2005, el israelí Yisrael Robert John Aumann, no solo se manifestó en contra de los planes de rescate estatales a empresas en problemas a causa de la crisis global, es que cree que son inviables en el tiempo.

Aunque aún hay algunos autores como el Nobel Stiglitz que piden una segunda ronda estímulos mejor diseñados y el prolífico –y también Nobel- Krugman, pide que se amplíe el gasto público, parece difícil que les sigan haciendo caso. Y es que está muy cercano el error del gasto masivo mal enfocado que lo único que hizo fue “salvar el culo” a empresas ineficientes y pasar la deuda de éstas a todos los ciudadanos  Lo de ahora era inevitable y por supuesto afectará al crecimiento (Stiglitz piensa que el recorte del gasto público en Europa puede provocar la vuelta a la recesión) pero, ¿qué otra cosa se puede hacer, resolver una crisis de deuda aumentando más la deuda como se ha hecho hasta ahora? Me temo que eso, como dijeron los dos autores que cito cuando no estaba de moda decirlo, es “insostenible”.  Pero los políticos no son los únicos “cambiantes”, también lo es la reacción de los mercados, cuando en noviembre de 2009 la UE decidió que concedía prórrogas a varios países para mantener déficits públicos elevados: España y Francia hasta 2013, Irlanda hasta 2014 y Reino Unido ampliable a 2015, las bolsas reaccionaron al alza. Sin embargo, cuando ahora salen planes de recorte del déficit, también reaccionan subiendo. Y es que hace unos meses la clave era el crecimiento y ahora es la solvencia. Lógico teniendo en cuenta que nunca antes en una situación pacífica había habido tanta deuda pública emitida en relación al PIB:

17527_b La inflación como forma de pago

Para ser considerados solventes los países deben ser capaces de poder pagar todas sus deudas. La solución de la €zona –y ahora también la británica- es recortar los gastos, contener los déficits y así frenar el ascenso de la deuda pública. Lo tenemos muy complicado: este proceso está recortando derechos sociales y está resultando una zancadilla para el PIB pero todo apunta a que es un buen abono para un posterior crecimiento sostenido. Por otra parte la falta de cohesión económica y política de la zona € y las diferentes situaciones actuales pueden llevar a que los resultados de estas acciones generen aún más diferencias entre los diferentes países. El papel del BCE en esto, aparte de su política de comprar bonos a largo y retirar esa misma liquidez cada semana (¨para no provocar inflación”) ganando en rentabilidad y asumiendo el riesgo de las contrapartidas, es bastante pasivo.

La solución americana no existe aún ya que está asumiendo mantener su déficit este año en las dos cifras o muy cerca y seguir confiando en que su gran volumen de deuda sea comprado por el resto del mundo, aunque tenga –previsiblemente- que aumentar en un futuro cercano la rentabilidad que ofrecen. Todos coinciden que antes o después esa política cambiará (Inversor Jim Rogers pide a su gobierno austeridad ) y los más desconfiados creen que lo que hará la FED es generar inflación. John Mauldin lo resume así: “Si usted tiene 5 % de inflación y un 3 % de crecimiento del PIB , se obtiene una tasa de crecimiento nominal del 8%. Con un déficit del 3%, cada año la deuda se reduce un 5% reduciendo la relación deuda-PIB a la mitad en una década. Además, eso significa que en nueve años, la economía ha doblado su tamaño en términos de dólares , aunque sea sólo un 35% mayor en términos ajustados a la inflación. Por supuesto, eso ha destruido el poder adquisitivo de su moneda, dado un golpe casi mortal a los ingresos de la clase media, defraudado a todos aquellos que compraron su deuda, y, en general, la situación se parecería a la de finales de los años 70 del siglo pasado.” Yo añadiría un problema más, y es que su suposición se hace con un déficit del 3%, objetivo europeo para 2012, pero si los EUA mantienen un déficit del 10% y, como se espera para 2010, el crecimiento es menor del 3%, ¿Qué inflación sería necesaria para reducir la deuda respecto al PIB? De ahí surge el miedo a la hiperinflación, que además se vería acompañada por subidas de tipos muy bruscas. Por ejemplo, el profesor de la Universidad de Boston Laurence Kotlikoff –que afirma que el déficit de su país es 15 veces superior a la cifra oficial- está convencido de que habrá hiperinflación.

Esto ni se plantea en Europa aunque todos sabemos que todo lo que pasa en los EUA acaba salpicándonos y generar inflación es tan sencillo como “que los bancos centrales impriman dinero como locos” en palabras del polémico inversor Marc Faber. La inflación no me parece algo positivo pero puede ser necesaria para ayudar a pagar las deudas y es que lo que indican las últimas cifras económicas y en uno de los últimos discursos de Bernanke reconoció esperar “un largo tiempo de bajos tipos, de bajo crecimiento y de baja inflación” con lo que si ese escenario se cumple, y parece ser el más probable, puede que las deudas sean impagables. La explicación es sencilla si recordamos que básicamente pagamos los vencimientos emitiendo más, luego si crecemos poco y le sumamos una mínima inflación nuestras deudas crecerán porque los intereses serán mayores que lo que nos genera ese dinero. Es como si pedimos dinero para poner una tienda y pagamos más intereses por el crédito que beneficio obtenemos con el negocio. Algo así le ha pasado a Japón, años de crisis en los que la deuda pública (respecto al PIB) no ha parado de aumentar ya que el PIB nominal es similar al de hace 17 años:

1-Japan-1-575x436 La inflación como forma de pago

El caso es que los últimos datos lo que indican es que estamos más cerca de la deflación que de la alta inflación y no parece que debamos subestimar el riesgo de deflación ya que JP Morgan ha calculado los países europeos con más riesgo de padecerla y serían –en su opinión- en primer lugar Irlanda, el segundo Finlandia y el tercero España. Y en los EUA no lo tienen nada claro, el mismo día que Bernanke dijo que “la deflación no es un riesgo real en estos momentos”, otro miembro de la FED, Bullard, afirmó que “puede que haya algo de riesgo de deflación”, lo que en lenguaje de banco central puede significar que están bastante preocupados. Otro lunes nos ocuparemos de ella.

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Microcreditos, microriesgo.

La cifra más significativa e imporante del sistema hindú de numeración es el 0.  Para los pensadores de la India la shunya (el vacío) en lugar de ser una nada pasiva resultaba ser una nada esencial o “activa”, La nada entendida de este modo tiene una especie de entidad y el cero es su símbolo, [...]

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