Abogado del diablo: Hoy Merkel

abogado Abogado del diablo: Hoy MerkelAunque la figura del abogado del diablo es el apelativo popular con el que se aludía al procurador fiscal en los antiguos juicios y procesos de canonización de la Iglesia Católica el significado que le damos en la actualidad se refiere al que defiende a alguien que es visto como un “demonio” por la mayoría. Y hoy voy a hacer eso para defender a Merkel. Lo primero que voy a hacer es criticarla por lo mismo que he criticado a todos los líderes mundiales desde septiembre de 2008: se ha preocupado demasiado por la salud de sus bancos y ha utilizado demasiado dinero público en salvarles de sus equivocadas inversiones. Y por supuesto eso incluye todos los planes que en nombre de la solidaridad hacia Grecia,  Alemania y el resto de países europeos han elaborado para minimizar las pérdidas de inversores privados en el país heleno y que se han extendido a otros países. Han sido todos tan hipócritas que en el primer semestre de 2010, cuando empezaron todos los planes de austeridad y recortes la justificación era que no quedaban más recursos de gasto público. Bien, entonces ¿De dónde ha salido el medio billón de euros que ha aparecido en créditos para Grecia, Irlanda, Portugal y en compras de deuda de BCE?

Sin  embargo a Merkel se le critica por no ir todavía más allá. Critican que no quiere que BCE compre más bonos y critican que no esté a favor de los eurobonos.. Y a veces las críticas son tan surrealistas como esta portada del ABC. Vamos por partes.

Ángela Merkel, nacida en 1954, es la primera mujer en asumir la jefatura del Gobierno federal desde que nació el Estado alemán en 1870, y también la primera persona originaria de la extinta República Democrática Alemana –habla además de inglés, ruso- que lo hace. En el puesto lleva desde 2005 y en su primera legislatura tuvo la suficiente habilidad como para gobernar coaligada con la oposición a la que sólo superó en 4 escaños. Y aunque se la reconoce como europeísta (ella participó activamente en la aprobación del Tratado de Lisboa en 2007 bajo la presidencia europea rotatoria alemana y defiende ideas tan integradoras como la creación de un ejército común europeo) no tiene ningún cargo europeo, sino que se debe a su país y a sus electores, eso es lo primero que hay que dejar claro. La €zona tiene un defecto de funcionamiento desde que nació por el que tiene una moneda y un banco central común pero diferentes políticas económicas con unos límites que la mayoría de países se salta sin recibir castigo por ello. Merkel no tiene la culpa de ello.

Alemania tiene más de dos billones de euros de deuda pública. Si se pregunta a los alemanes si quieren que para poder colocarla en vez de pagar el tipo de interés más bajo de la €zona encarezcan esa financiación para ayudar a otros países (eurobonos) mayoritariamente dirán que no. Sin embargo, Merkel, y ha perdido muchos votos por ello, ha aceptado que haya emisiones conjuntas del Fondo de Rescate que al contar entre otros con el aval de Alemania, serán consideradas triple A y que ese dinero vaya destinado a países que no han cumplido con sus compromisos e incluso alguno –como Grecia- que nos ha mentido a todos. Y desde la última reunión del €grupo a unos tipos de interés muy competitivos y a unos plazos muy largos. Además, el fondo podrá comprar bonos de otros países incluso en subasta para asegurar el éxito de las emisiones ¿No es suficiente? No, los últimos días además acusan al Bundesbank y a Merkel de oponerse a que BCE compre bonos italianos y españoles, además de los que ya tiene –con unas pérdidas multimillonarias por cierto- en cartera de Grecia, Irlanda y Portugal.

Dejando de lado mi opinión contraria a usar el dinero de todos los europeos –que además no tenemos- para comprar deuda de algunos países porque los inversores no la consideran segura volvemos a lo mismo: preguntemos a los alemanes, que ya deben más de 2 billones de euros, si quieren que el crédito que su gobierno podría gastarse en una mejor sanidad o una mejor educación lo inviertan en deuda de otros países. Seamos serios, si nosotros fuéramos alemanes, no querríamos que nuestro gobierno hiciera eso. Yo desde luego ya la habría castigado con mi no-voto (que por cierto, es lo que ha pasado en las últimas elecciones regionales) por prestar tanto dinero a Grecia, un país donde por ejemplo las mujeres se jubilaban antes que las alemanas gracias a un gasto público exagerado disfrazado con unas cuentas falseadas. Y a pesar de que muchos politizan la figura de la canciller alemana por su ideología conservadora, a mi me quedan pocas dudas que si ganara la oposición socialista –que ya votó en contra del primer fondo europeo de 2010- la postura cambiara porque los políticos alemanes se deben a sus electores y éstos ya han demostrado que no están de acuerdo con que el dinero alemán se dedique a otros países, como tampoco estaríamos de acuerdo nosotros –seamos sinceros- en la misma situación.

No podemos ser ingenuos, está claro que todo lo que hace Merkel lo hace mirando el beneficio de la economía alemana, especialmente las inversiones de su sistema financiero, y ya la critiqué por ello pero es que es lo que han hecho todos los gobiernos del mundo: poner a su banca por delante de los ciudadanos en la creencia de que una caída de la banca al final sería peor para la población. Acertada o equivocadamente ese es el mantra en todo el globo, no es algo exclusivo de Merkel. Tampoco la podemos criticar por su nacionalismo económico, es normal que un jefe ejecutivo luche antes por sus intereses que por los de los demás y cualquiera de nosotros exigiríamos lo mismo a nuestro presidente y haríamos lo mismo en su situación. Alemania ha sido el principal aportador de fondos de la UE desde que existe, el principal del BCE, uno de los más importantes del FMI, el que más capital arriesga en los rescates, el que más avala en las emisiones conjuntas…en resumen, el que más arriesga. Cierto que es el que financia más barata su deuda pero el menor coste no compensa lo que está creciendo su volumen por todos estos recursos financieros ni por supuesto lo que perdería si empieza a haber suspensiones de pagos en la €zona. Ahora hasta se le quiere hacer co-responsable del desplome bursátil que ha costado cientos de miles de millones de euros y que argumentan se podría haber evitado si Alemania hubiera invertido aún más capital en el resto de la €zona. ¿Cuánto dinero alemán más debe arriesgar Merkel en otros países en lugar de en el suyo? Pregunta retórica que hago en una país en el que mayoritariamente se critican las subvenciones que nuestro gobierno otorga a ong´s extranjeras…

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Cosas de economía de las que poder hablar cuando este verano alguien saque el tema de la crisis (III)

scarlett Cosas de economía de las que poder hablar cuando este verano alguien saque el tema de la crisis (III)Continuamos con las cosas de economía de las que poder hablar cuando este verano alguien saque el tema de la crisis (ver primera y segunda parte). Para amenizar el artículo lo ilustro con una foto de Scarlett Johansson, quien por cierto, lo ha dejado con Sean Penn y por tanto está libre.

Tragedia de los comunes

La tragedia de los comunes es una situación en la cual múltiples individuos, actuando de manera independiente, agotan un recurso compartido, incluso cuando no le interesa a nadie hacerlo. El mejor ejemplo actual de esto son los pescadores. Nadie es dueño de las poblaciones mundiales de peces, son un recurso compartido. Los peces son algo que se consume en todo el mundo, y, como resultado, hay muchos pescadores compitiendo por ellos. Cada pescador intentará pescar todos los peces que pueda para maximizar sus beneficios. Sin embargo, es también interés del pescador el mantener las poblaciones de peces sostenibles, es decir, dejar peces suficientes para que se repueble, de modo que puedan quedar más peces para pescar. Si cada pescador se preocupase por la sostenibilidad, y deberían hacerlo si no quieren tener que buscar otro trabajo en el futuro cercano, ellos trabajarían para preservar las poblaciones de peces. He aquí el problema: falta confianza. Un pescador que actúa con responsabilidad y limita la cantidad que pesca saldrá perdiendo si los demás pescadores no lo hacen. Los otros pescadores cogerán más peces que el, ganarán más dinero y terminarán igualmente con la población de peces. De modo que, cada pescador, creyendo que los demás cogerán más peces de lo que es sostenible, cogerá todos los que pueda, y así se agotarán los recursos de peces del mundo, aunque nadie los quiera desperdiciar.

Tragedia de los anticomunes

Lo opuesto a la anterior tragedia de los comunes, la de los anticomunes, es una situación en la que demasiados propietarios (y burócratas) desalientan el cumplimiento de un resultado deseable a nivel social. Un ejemplo clásico son las patentes. Si un producto necesita varios componentes o técnicas patentadas por diferentes personas o empresas, esto hace que sea difícil, que se gaste mucho tiempo y que sea muy costoso el negociar con todos los propietarios, y puede que el producto no se llegue a producir. Esto puede suponer una gran pérdida si el producto es muy demandado o tendría grandes beneficios sociales. Todo el mundo pierde en esta situación, los propietarios de la patente, los fabricantes potenciales y los consumidores que hubiesen comprado el producto.

Hecho interesante: Un único microchip contiene hasta 5.000 patentes diferentes. Nadie puede crear un microchip salvo que todos los propietarios de las patentes acuerden conceder sus derechos.

1 kilo

Un «kilo» era la denominación popular para un millón de pesetas, atesorada por la curiosidad del torero Manuel Benítez «El Cordobés», tras pesar mil billetes de mil pesetas (un millón).

Hoy el kilo de euros cotiza más caro, sobre todo si se pesa en billetes de 500 euros, ya que si uno de estos billetes pesa 1,14 gramos, mil billetes serían 1,14 kilos, y en dinero representarían unos 83 millones de las antiguas pesetas. Siguiendo esta misma relación, 877 billetes de 500 euros pesan exactamente un kilo. Así que el famoso «kilo» de El Cordobés ahora serían 72,96 millones de pesetas.

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Y el mundo sigue girando

negro Y el mundo sigue girandoHace 3 años, los investigadores de la Universidad Rice en Houston consiguieron un material de color negro que es más negro que el más negro de los negros. Un material que absorbe el 99,9% de la luz que recibe, treinta veces más negro que la muestra de material de carbono que utiliza el organismo nacional de mediciones de aquel país para medir reflexión de los materiales.

Ayer, trás ta rebaja de la calificación de la deuda americana, todos nos esperábamos un Lunes más negro que el más negro de los Lunes. Finalmente se quedó en negro oscuro y es que pese a todo, hay motivos para creer que el mundo seguirá girando aunque EEUU haya perdido la triple A.

Aunque el impago por parte de un país respecto a la posición global de los EE.UU posiblemente cause estragos en los mercados financieros, la historia sugiere que perder una calificacion de triple A puede no supone los enormes daños para el mercado que algunos temen.

Japón, Canadá o Australia, entre otros (además de los recientes países Europeos), han experimentado el trauma de bajar de categoría desde las cimas más altas de la solvencia crediticia y en general, los costes de los préstamos se mantuvieron bastante constantes, incluso en algunos casos, finalmente disminuyeron. Las bolsas se tambalearon pero en general rebotaron, al tiempo que la respuesta de los mercados de divisa varió mucho.

Para los EE.UU., la historia sugiere que el resultado podría incluso ser positivo a largo plazo si una reducción en la calificación impulsa a los políticos a poner en order la situación fiscal del gobierno. Todo el mundo conocía la debilidad de la economía americana y era cuestión de tiempo que alguna agencia de calificación se atreviese a bajarle la nota (pese a que no sigan el mismo criterio para ambos lados del Atlántico)

Si revisamos la historia de las reducciones de calificaciones de las deudas soberanas, y su efecto sobre los mercados de bonos, desde 1990, descubriremos que que cuando bajaban las calificaciones de la deuda soberana en un grado desde la triple A, los rendimientos de los bonos apenas cambiaron. A fin de cuentas es bajar de “Matrícula de honor” a un “Sobresaliente”

Es distinto cuando los países reciben calificaciones aún inferiores, como una A o entran casi en territorio «basura». Cuando la reducción de la calificación es a grados muy bajos, el efecto es muy importante.

Cierto es que el caso americano es bastante especial ya que la deuda del Tesoro estadounidense es la inversión con mayor profusión, siendo titulares de importantes partes otras naciones como China o Japón. A diferencia de Japón, cuyos bonos están en poder principalmente de titulares nacionales. Asimismo, el dólar estadounidense es la divisa más frecuentemente utilizada para las transacciones y las cuentas de ahorro. Ambos son considerados inversiones seguras.

En 1998, Moody’s Investors Service rebajó la calificación de la deuda japonesa de su máxima valoración de Aaa a Aa1, esa rebaja no fue seguida de forma inmediata por otras compañías de calificación. Standard & Poor’s mantuvo la máxima calificación de Japón en triple A hasta febrero de 2001, momento en que la rebajó un grado hasta doble A+.

El día de 1998 en que se produjo la rebaja, el yen cayó un 0,7%, según los datos recopilados por Wells Fargo. Tres meses después, el yen subió un 1,1% desde antes de la rebaja, y seis meses más tarde, el yen estaba un 2,7% más bajo.

Entre tanto, la respuesta de las acciones y bonos japoneses el día de la rebaja fue «bastante escasa», el índice bursátil Nikkei bajó un 2% un mes después.

En el caso de Japón, la rebaja de Moody’s se produjo cuando el país salía de una recesión y el día en que la Reserva Federal estadounidense rebajaba los tipos de interés como respuesta a la crisis derivada del fondo de cobertura Long Term Capital Management. Dos semanas después de la rebaja de Moody’s, las acciones japonesas estaban más altas.

Canadá también sufrió una rebaja de múltiples etapas durante un período de varios años.

En octubre de 1992, cuando S&P redujo la calificación de la deuda extranjera de Canadá en un grado desde triple A, se produjo un efecto muy leve sobre los mercados canadienses. Pero cuando Moody’s se sumó en 1994, los rendimientos de la deuda a 10 años subieron un 0,45% durante el mes siguiente y las acciones cayeron un 6%.

Posteriormente, en abril de 1995, Moody’s rebajó la calificación de la deuda canadiense en un grado desde Aaa. Ese día, hubo poca reacción en los mercados de bonos, acciones o divisas.

Pero la calma no duró mucho ya que ña diferencia entre los bonos a 10 años estadounidenses y canadienses subió de 1,30 a 1,88 punto porcentuales durante cuatro meses.

Impulsado en parte por la rebaja de las calificaciones, Canadá promulgó estrictas reformas presupuestarias, y el mercado de bonos cambió de curso. En noviembre, los rendimientos a 10 años eran parecidos a los estadounidenses.

Se pusieron muy serios con el equilibrio de su presupuesto, la rebaja de la calificación les sirvió para acelerar las reformas.

Ha habido otros ejemplos, en los que la respuesta del mercado ha sido más dramática. Cuando Suecia sufrió una crisis bancaria y una recesión, la rebaja de su calificación triple A en 1991 presenció la pérdida de un 11,4% de la corona durante los siguientes seis meses, al contrario de lo que ocurrió en 1986 con la rebaja de Australia que trajo una subida de un 12,6% del dólar australiano.

No obstante, la calificación crediticia AAA es muy difícil de recuperar cuando se ha perdido y la prioridad es no perder nunca la calificación, algo que finalmente ha ocurrido en EEUU. Ayer mismo, S&P recordaba que los países que han perdido la máxima nota tardaron al menos 9 años en recuperarla

Por otro lado, el director general de S&P, John Chambers, indicó que, históricamente, sólo cinco emisores soberanos entre todos aquellos que perdieron la máxima nota de solvencia lograron recuperarla, para lo que necesitaron entre “9 y 18 años”.

En concreto, los cinco países que, hasta la fecha, han logrado regresar a la máxima categoría crediticia tras haber perdido la ‘triple A’ son Canadá, Suecia, Finlandia, Australia y Dinamarca.

“Cinco (países) han recuperado su ‘triple A’ y todos lo hicieron asumiendo, durante un periodo sostenido de tiempo, programas sustanciales de consolidación fiscal y no sólo estabilizando su deuda, sino reduciendo su peso en la misma”, añadió.

Como comentaban ayer en el foro de bolsa, el problema es la economía y no lo que diga una agencia de rating Mientras tanto, esperemos que la administración Obama, aunque sea por orgullo hagan todo lo posible por recuperar la triple A.

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Las peores inversiones de la historia

¿Que fuistes de los que perdió 50.000 ptas en Terra?. Eso no es nada. ¿Repetiste éxito comprando sellos?. Una menudencia.  ¿Que tu casa vale 20.000€ menos que cuando la compraste?. Eso es calderilla. Hoy vamos a ver las 6 peores inversiones de la historia.

Las pérdidas aparecen en orden cronológico y están recogidas en dólarea americanos con base en los tipos de cambio del momento.

1. A la caza de la plata (1980, mil millones de dólares)

Durante las últimas dos semanas se ha visto una oleada de informes en las noticias sobre el precio de la plata, que ha aumentado un 150% en un año, alcanzando casi los 50$ la onza.

La última vez que la plata estuvo tan cara fue en 1980, cuando los multimillonarios tejanos Nelson Bunker Hunt y William Herbert Hunt intentaron acaparar el mercado de la plata. A finales de los setenta, los hermanos Hunt compraron ingentes cantidades de plata, llegando a poseer en un momento dato casi 100 millones de dólares en onzas del precioso metal.

El intento de acaparar el mercado de los Hunt vio dispararse el precio de una onza de plata desde los 11$ en septiembre de 1979 a los 50$ cuatro meses después. Sin embargo, siguiendo las reglas para apalancar las inversiones en plata, el precio cayó en picado que volvió a los 11$ en dos meses.

Como consecuencia, los hermanos Hunt perdieron más de mil millones de dólares. Vaya.

2. Naranjas y limones (1994, 1,7 mil millones de dólares)

Robert Citron fue durante mucho tiempo el tesorero del condado de Orange, California. En un intento por aumentar los ingresos del condado, e incitado por el banco de inversión estadounidense Merrill Lynch, Citron hizo uso de miles de millones del municipio para comprar enormes posiciones apalancadas en bonos y obligaciones a interés variable.

Lamentablemente, los instrumentos financieros son muy sensibles a los cambios de los tipos de interés. Cuando la Reserva Federal estadounidense, sin previo aviso, empezó a subir los tipos de interés desde febrero de 1994 en adelante, las pérdidas del condado de Orange empezaron a acumularse. Finalmente, las pérdidas alcanzaron su máximo en 1,7 mil millones de dólares.

Como consecuencia de ello, el condado de  Orange Country se declaró en quiebra en diciembre de 1994. En 1996, a Citron se le impuso una sanción de 100.000$, pero nunca fue a prisión.  Irónicamente, un ‘citron’ es una fruta parecida al limón, convirtiendo a Citron en algo parecido a un limón.

3. Caída de Barings (1995, 1,4 mil millones de dólares)

En la caída del banco comercial más antiguo de Gran Bretaña, Barings Bank, Nick Leeson se convirtió en el icono del comercio en solitario.

Desde sus humildes comienzos en Watford, Leeson surgió para convertirse en un corredor destacado de derivados para Barings en Singapur, negociando con títulos futuros en las bolsas de Tokio y Singapur. Lamentablemente, cuando Leeson un desliz y tuvo pérdidas, las escondió en una cuenta numerada 88888.

Después del terremoto de Kobe en enero de 1995, las pérdidas de Leeson crecieron de forma exponencial, por lo que se marchó al extranjero. Gracias a las pérdidas de Leeson de 1,4 mil millones de dólares, el otrora orgulloso Barings fue comprado por el banco holandés ING por 1£.

Después de una sentencia de cárcel y un encontronazo con el cáncer, Leeson se convirtió en Consejero Delegado del club de fútbol irlandés Galway United.

4. Conmocionando a SocGen (2008, 7,2 mil millones)

Jérôme Kerviel siempre será recordado como el hombre que hizo un enorme agujero en el balance de Société Générale, banco francés muy respetado.

Cuando Kerviel inicialmente cruzó la línea de las operaciones autorizadas a las no autorizadas, su éxito inicial supuestamente implicó unos beneficios de 1,4 mil millones de dólares. Sin embargo, Kerviel se confió demasiado, y finalmente acumuló una posición colosal de 50 mil millones de euros en futuros sobre índices de valores europeos.

Cuando SocGen descubrió las operaciones en solitario de Kerviel y empezó a desvelarse su posición, esta dio lugar a un pequeño colapso del mercado, dando lugar a pérdidas de 4,9 mil millones de euros para el banco. En octubre de 2010, Kerviel fue condenado a cinco años de prisión, con suspensión de dos años, pero ha apelado la condena.

5. Gas antinatural (2008, 6,5 mil millones de dólares)

Brian Hunter era un agente de bolsa my valorado en el fondo de cobertura Amaranth Advisors. Habiendo encontrado una anomalía estacional duradera en los precios del gas natural, Hunter acumuló enormes beneficios para su empresa y para él mismo.

Lamentablemente, la posición de Hunter se volvió difícil de manejar, algunos meses, compraba la mayoría de todos los contratos de gas natural. Como consecuencia de ello, pasó de operar en el mercado a ser el mercado.

Cuando los precios del gas cayeron, las pérdidas de Hunter de 6,5 mil millones de dólares acabaron con su carrera y remataron a Amaranth en septiembre de 2007. Irónicamente, Amaranth es la palabra griega para imperecedero.

6. Aplastando a Morgan Stanley (2008, 9 mil millones de dólares)

Howard ‘Howie’ Hubler y su equipo en el banco de inversión estadounidense Morgan Stanley eran grandes agentes del mercado de las permutas de riesgo de crédito (CDS). De hecho, estos contratos son ‘pólizas de seguro’ frente a impagos de deuda, con modestas subidas y potencialmente enormes bajadas.

Cuando los precios de las viviendas estadounidenses empezaron a bajar en 2006, el despacho comercial de Hubler siguió comprando contratos hipotecarios vinculados a CDS. A medida que los valores de estos préstamos hipotecarios empezaron a caer, las pérdidas de las CDS de Morgan Stanley se dispararon, alcanzando los 9 mil millones de dólares obligando a Hubler a dimitir.

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Información y bolsa

eniac Información y bolsaAntes de internet recuerdo que si había suerte se podía hojear el Expansión o el Cinco Días en la oficina o las páginas de economía de algún periódico generalista para intentar saber qué pasaba en los mercados pero desde que existe la red la información es tanta que se hace preciso –más que nunca- seleccionar. En economía y en todo: el otro día leí que cada minuto se suben a youtube 48 horas de video… es imposible para un ser humano poder verlo todo. ¿Es buena tanta “información” en la bolsa?

Voy a hacer de “abuelo Cebolleta” y contar mis primeras experiencias en bolsa. Las primeras compras que yo hice –la número uno fue en Asland Cataluña- fueron yendo a una sucursal, rellenando una orden por escrito y esperando a que unos días después me llegara por correo la operación. Luego me abrí una cuenta en un bróker al que le podía dar órdenes por teléfono que me confirmaban en tiempo real y me enteré, además, que, aún no disponiendo del efectivo, podía comprar un lunes y vender antes del viernes ya que la liquidación se hacía una vez a la semana. Este sistema –que conocíamos pocos incluso dentro del sector financiero- perduró si mi memoria no me falla hasta 1992 pero no fue tan provechoso como pudiera parecer, ya que las comisiones eran muy altas y no era tan fácil en el mercado de entonces –sólo se podía comprar y al contado- sacar la suficiente rentabilidad en 3-4 días como para que mereciera la pena, más bien era un sistema que inducía a tomar demasiado riesgo a los novatos, como yo era entonces. Cuando un ministro dijo con orgullo a finales de los ´80 aquello de que “España es el país donde es más fácil enriquecerse en menor tiempo” no se refería a la bolsa, que no era muy popular, en parte porque no parecía la panacea cuando por ejemplo las letras del Tesoro a un año daban una rentabilidad superior al 10% y por aquellos tiempos hasta las cotizaciones de los precios resultaban confusas ya que no eran por su valor real en pesetas sino que había que saber el nominal de la acción para saber cuánto costaba comprarlas. Por otra parte, para seguir los precios en casa se tenía que confiar en el teletexto –si se tenía- con las cotizaciones con más de media hora de retraso. Pero se avanzó y el salmón de la páginas de información económica (de ese color por imitación del Financial Times), se amplió a la par que nacía el mercado continuo primero (que unificaba las bolsas regionales) y el índice Ibex después.

A finales de los 90, cuando internet empezó a ser utilizada por los que operábamos en bolsa, muchos creímos que tantos datos nos daban un mayor poder, además los mercados mundiales llevaban casi un cuarto de siglo de euforia alcista y la bolsa española no paraba de subir con el run-rún de la entrada en el € y la bajada de tipos. Por suerte para mi, por aquellos años ya sabía que intentar participar en los mercados buscando un pelotazo es el mejor camino para la ruina y no caí en la trampa de las .com, primero advirtiendo cómo los demás literalmente se forraban con empresas como Terra o Telepizza y luego viendo cómo según caían más compraban y se doblaban y volvían a doblar. Conocí a gente que según cobraba la nómina compraba algunas acciones más para promediar. Yo esa lección la aprendí -con mi ruina total- en 1994 comprando futuros del bono español aunque esa es otra historia. El caso es que internet y los medios en general fueron un obstáculo porque la inmensa mayoría de las fuentes animaban a seguir comprando mientras las cotizaciones se hundían e incluso algunas empresas desaparecían. Además, empezaban los primeros foros de bolsa en los que circulaban rumores, casi siempre interesados, y como la inmensa mayoría –ya que las posiciones cortas no estaban al alcance del gran público- tenía la misma posición comprada, todos se decían unos a otros lo que querían oir: que su valor era el mejor y que si vendías te perderías el rebote.

Ahora el panorama se ha profesionalizado más, no sólo hay multitud de productos diferentes y la operativa es mucho más barata, además disponemos en internet de datos sobre cotizaciones y noticias en tiempo real muy fiables, además de consejos de todo tipo, muchos de ellos de calidad y bienintencionados. Podría pensarse que esto nos da un poder superior al que podíamos tener hace décadas pero lo dudo mucho. La información es poderosa cuando pertenece a unos pocos, en la actualidad cualquiera con una cuenta de twitter puede tener el mismo servicio de noticias al instante que un trader de un banco. No es conocer el dato de la subida del IPC o el de la bajada del PIB lo que puede proporcionarnos un beneficio constante sino saber algo que los demás no saben, es decir, el poder está en manos de los de siempre: los que conocen los flujos de dinero de los grandes clientes y los que recomiendan un valor después de haberlo adquirido. Y últimamente de los que poseen las máquinas de alta frecuencia.

Yo creo que he cometido todos los errores posibles en bolsa: comprar valores de empresas que quebraron, comprar acciones de empresas en quiebra que cuando salen de ella no dan nada a los accionistas, especular brutalmente con derechos de ampliación y warrants (aunque en estos casos gané más veces que las que perdí sigo pensando que fue un error), invertir en smallcaps norteamericanos que se cruzaban por encima de cómo tenía mi orden de venta pero mi bróker no me las podía vender porque aquello va por plataformas (es decir, meterme en mercados que no conocía), comprar en tendencia bajista, vender en tendencia alcista, operar basándome en rumores, creerme más listo que nadie, creerme las recomendaciones de los analistas, subir el volumen al obtener beneficios confiándome en exceso, no dejar correr los beneficios…y por supuesto, el más grave por lo peligroso, no cortar las pérdidas a tiempo. Gran parte de todos esos errores se debieron a un exceso de información que por supuesto yo administré mal, ¿Por qué? Porque la información es importante pero la clave es la formación. Y la que se puede encontrar de forma gratuita en la red, es el auténtico tesoro que internet nos ofrece y que espero que –bien seleccionada- os pueda ahorrar pasar por algunos de los muchos sustos económicos que yo he padecido.

Y animo al foro a que también haga de abuelo Cebolleta y cuente de la primera vez que invirtió en bolsa…quien ya se haya estrenado.

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