La seguridad y la productividad.

Hace unos meses publicaron en la web “Infographic World” una ilustración muy reveladora acerca de cómo ven los americanos a los Europeos, os dejo un corte aunque podéis ver la original aquí.

europa1 La seguridad y la productividad.

Si nos vamos a medios más serios, los estereotipos sobre los Europeos son bien distintos, por ejemplo el otro día se preguntaban en “Open Forum” una web de American Express, por qué los americanos tienen menos vacaciones y son menos productivos que los Europeos, sí, lo que leéis, menos productivos. El artículo estaba basado en un debate del New York Times y las respuestas que dan sus lectores, muchos tomando en consideración sus experiencias trabajando en el viejo continente, en líneas generales coinciden en que los Europeos trabajan menos pero más eficazmente, este es uno de los comentarios más votados por ellos:

Cuando trabajé en Italia me maravilló la eficiencia con la que mis colegas italianos hacían su trabajo – en contra de todos los estereotipos. Entran, se sientan en su despacho y se ponen directamente a trabajar, responden de buena gana a todas las solicitudes, siempre y cuando no les pidamos  que renuncien a sus pausas para su café sagrado. Pero como gerente  una vez cometí el error de pedir al personal que escalonasen sus descansos para la comida de tal manera que siempre hubiese alguien disponible en la oficina. Fue entonces, cuando este personal tan dispuestos se rebeló ante la idea de que debían renunciar a almorzar con sus amigos, pensé que era ridículo ya que lo único que sugerí era que siempre hubiese alguien al teléfono a la hora de la comida, claro que ellos sabían que a la hora de la comida nadie iba a llamar porque todos están comiendo. Punto para ellos. Después de haber trabajado juntos durante algunos años, mi secretaria, dijo, “Ustedes los estadounidenses viven para trabajar. Los Italianos trabajamos para vivir.”

No deja de ser una anécdota de muchas que quizás no hagan la regla, no obstante me chocaron mucho los comentarios leídos ya que todos iban en la misma dirección mostrando cierto victimismo de una sociedad que nota como están perdiendo terreno tanto en Europa como en China. Encontrar un victimismo así en España me parece lógico, ya que es un mal patológico que padecemos, pero jamás pensé en encontrarlo en el país del sueño americano.

Otro comentario que me hizo reflexionar es el siguiente.

Estoy deacuerdo en que los Europeos son más eficientes que los Americanos durante sus horas de trabajo. Pude ver esto de primera mano, como Americano que trabajé cuatro años en Bruselas, pero esto no es la única razón para explicar el por qué de esa diferencia en las vacaciones. Otros factores, como las leyes laborales y los altos impuestos juegan un papel muy importante. Si no te tienes que preocupar por la pérdida de tu trabajo o por tu jubilación y tienes que pagar unos impuestos muy elevados por los días adicionales trabajado ¿Por qué no vas a cogerte todas las vacaciones que puedas?

Las vacaciones, la seguridad social y la jubilación. Los tres grandes logros de Europa y los tres grandes lastres según cualquier teoría económica puede que sean una pieza clave en el incremento productivo. Ninguna ecuación macroeconómica puede tener en cuenta la seguridad que tenemos los Europeos en pensar que por muy mal que os vayan las cosas siempre estaremos protegidos así como la motivación y el aguante que nos da el tener siempre en mente lo que vamos a hacer con ese mes de descanso. ¿Qué pensáis vosotros? ¿Creéis que esta seguridad nos hace estar más relajados pese al paro tan grande existente? ¿Creéis que los Españoles en el fondo somos más competitivos de lo que pensamos? ¿Puede influir en ello unas vacaciones y un horario más relajado? ¿Cuáles son vuestras experiencias con colegas en el extranjero?

Para terminar os dejo otro comentario sacado de ese debate.

Me pregunto, cuántos de los que están leyendo y respondiendo este artículo lo hacen desde el trabajo.

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China y la guerra

pekin-175x156 China y la guerraPekín es una macrourbe que se distribuye en anillos concéntricos, siendo el número 1 la turística “Ciudad Prohibida” (donde vivía el emperador), la 2 donde están los hoteles, viviendas  y comercios de más lujo…y autopistas radiales van separando las zonas que son peores según se alejan de la zona centro. Cuando una chica china me dijo que había cortado con su novio porque ella vivía en el círculo 3 y él en el 4 y que para salir bien pero que ella si se casaba era para vivir mejor y mejorar su calidad de vida por lo que nunca lo haría con alguien que no fuera del círculo 2 o del 3, se confirmó la impresión que en las 2 semanas que estuve en el país me había formado: En ningún otro país del mundo de la veintena que he visitado me he encontrado una sociedad más materialista, más interesada en acumular capital a pesar de la etiqueta “comunista” del partido gobernante. Por supuesto es una visión subjetiva pero que coincide con la capacidad de trabajo y ahorro de la comunidad china en España e incluso con la estrategia política de sus dirigentes. China se encamina hacia el liderazgo mundial y no ha necesitado participar bélicamente en dos guerras ayudando a la anterior potencia global como hicieron los EUA con Reino Unido, le está bastando un hábil manejo de la situación económica.

La fuerte capacidad de ahorro del estado chino y las masivas entradas de divisas procedentes de su capacidad exportadora han creado una potencia con liquidez abundante que sólo parcialmente ha sido utilizada para mejorar la calidad de vida de sus habitantes (aunque en menos de 30 años más de 400 millones de personas han salido de la pobreza al dividir su PIB por el número de habitantes pasa de ser la segunda potencia mundial en cifras absolutas a rondar los 3600 dólares per cápita, similares a El Salvador o Albania). Tiene las más grandes reservas de divisas del mundo: 2.45 billones de dólares: 65% en dólares, un 26% en euros, un 5% en libras esterlinas y un 3% en yenes. Para obtener beneficio financiero de todo esto hace ya décadas empezaron a comprar deuda americana, rentable y segura. Quién sabe si ya en su planteamiento inicial había motivaciones políticas o fue una decisión lógica dado su alto saldo de $, el caso es que la situación actual recuerda al malvado de las viejas películas del Oeste que compra las deudas del rancho para obligar al dueño a vendérselo. El economista jefe del HSBC, Stephen King, ha asegurado que los países occidentales han perdido el control de la agenda económica internacional y que, con la globalización, el mundo occidental se está hundiendo lentamente, al tiempo que otras naciones están emergiendo y se están haciendo fuertes más rápidamente y China se convertirá en la primera potencia económica del mundo en veinte o treinta años, por lo que, en su opinión, el yuan sustituirá al dólar como principal divisa.

De hecho, en el mundo económico pocas dudas hay sobre el futuro liderazgo chino, la economía de Estados Unidos hace muchos años que eligió convertirse en una economía de servicios, dejando la responsabilidad de la producción industrial en manos de China, que se ha convertido en el mayor exportador y receptor de inversión extrajera directa, el mayor consumidor de energía, el mayor productor de televisores, DVD, computadoras y manufacturas en general, el más grande destino turístico, el mayor consumidor de artículos de lujo y gran generador de ingenieros y científicos… Lo que no parece tener sentido es que en Occidente asistamos impávidos a este giro contribuyendo a él sin luchar; y que incluso midamos con el mismo rasero los datos chinos que los europeos o norteamericanos, si ya de por sí parece absurdo que los mercados se muevan tanto por encuestas como el IFO o el PMI que por datos como el PIB o el paro, aún lo es más que se otorgue credibilidad a las cifras oficiales de una dictadura famosa por coartar el libre acceso a la información. Pongamos un ejemplo real: en China hay cerca de 64 millones de pisos que han permanecido vacíos en los últimos seis meses, y sin embargo los precios inmobiliarios subieron un 9,3% interanual según el gobierno. Es evidente que algo falla, tras escandalizarnos tanto con la burbuja inmobiliaria norteamericana se asume con normalidad que exista en China y no por eso se reduce la inversión extranjera.

Todo esto no es nuevo pero está de actualidad. Las buenas cifras de crecimiento alemanas, impulsadas por las exportaciones a las que ayudaron el € débil y la reacción japonesa de intervenir unilateralmente vendiendo masivamente su propio divisa para debilitar el yen, han llevado a la gran otra zona económica, los EUA, a intentar ganar crecimiento también debilitando su moneda, cuya primera víctima ha sido la que menos oposición podía hacer: Latinoamérica. De hecho, Guido Mantega, ministro brasileño de Finanzas, reconoció hace 7 días que el mundo estaba en una “guerra de divisas” , que los gobiernos de todo el mundo están tratando de debilitar sus monedas para promover la competitividad y eso les perjudica. Por supuesto los EUA también están intentando conseguir que China devalúe el yuan para que los norteamericanos compren más caro lo que viene de China y para los chinos sea más atractivo comprar productos de las empresas de los EUA pero eso no es tan fácil: China ha declarado que “el Yuan se moverá según su evaluación propia y no por la presión de nadie”. Una guerra comercial usando el valor de la moneda como arma. Si excluimos Hong Kong, sus cuatro primeros socios comerciales a quienes China exportó 1.3 billones de dólares en 2009 fueron: Estados Unidos (20%), Japón (8.2%), Corea del Sur (4.5%) y Alemania (4.3%), mientras que las importaciones realizadas en el 2009 por 1.02 billones procedieron de: Japón  (12.2%), Corea del Sur (9.1%) Estados Unidos (7.6%) y Alemania (5.5%). Parece muy claro el desequilibrio con los EUA que aún es más grave ya que las exportaciones chinas son mayormente productos de venta al público mientras que las importaciones no están principalmente destinadas al consumidor chino sino a su tejido industrial.

La única solución, si China se niega a devaluar el yuan, es imponer aranceles, algo que ya ocurre puntualmente y en ambos sentidos (China establece fuerte arancel al pollo americano ) pero que puede conducir a una guerra comercial que debilite el comercio mundial en el peor momento. Sería una guerra sin ganadores, todos perderíamos aunque no estuviéramos directamente implicados como es el caso español y europeo. “Desafortunadamente, el euro está siendo dirigido actualmente por fuerzas que son, en gran medida, externas a la eurozona. Una vez que los puertos seguros de la primera mitad del año, el yen y el franco suizo, están siendo sometidos a control por sus propias autoridades monetarias y que China ha expresado su preocupación por las perspectivas del dólar, a los inversores no les quedan muchas alternativas “, resume Simon Derrick, estratega jefe de divisas de Bank of New York-Mellon. El resultado es que el euro se ha apreciado un 16% frente al dólar desde los mínimos de junio, haciendo un viaje desde 1,19 hasta 1,38 dólares. Eso nos perjudica ya que Europa necesita exportar: las restricciones del gasto público y las subidas de impuestos no constituyen un incentivo al consumo interno y por tanto no se espera que éste repunte de forma sostenida. Otra opción es que esta guerra comercial mundial que parece está dando sus primeros pasos tenga algo que ver con la búsqueda de más inflación por parte de los gobiernos y utilizar el encarecimiento de las importaciones como una forma de combatir la temida deflación

China China y la guerra

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Las uvas de la ira.

Las uvas de la ira es una novela escrita por John Steinbeck que recibió el premio Pulitzer en 1940 y fue llevada al cine en ese mismo año por el genial John Ford. Está ambientada en la década de 1930, cuando Estados Unidos sufre una gran crisis económica tras el crack del 29. Describe el proceso por el cual los pequeños productores agrícolas son expulsados de sus tierra por cambios en las condiciones de explotación de las mismas y obligados a emigrar a California donde el tipo de agricultura requiere mano de obra durante la cosecha. Concretamente narra las dificultades de la familia Joad en su éxodo desde Oklahoma hacia California en busca de mejores condiciones de vida.

Esta película la ví hace muchos años y quería hablar de ella como introducción hacia un artículo relacionado con las empresas que nacieron de la ira y la rivalidad, cuando me di cuenta de que la novela de Steinbeck da por si sola para más de un artículo.

Como al hacer un análisis de esta película uno puede caer en la tentación del populismo barato, prefiero tirar de las críticas que los usuarios de Filmaffinity hacen de esta película ya que la mayoría están realizadas hace 3 o 4 años y pese a lo que nos contaban ya se veía venir lo que tenemos ahora encima.

Siempre adelante.

¿De qué coño me quejo yo, que como tres veces al día y cago en retrete acrílico? Esto es algo más que política, es la dura realidad que asola a muchas familias, es la realidad que el día menos esperado puede llegarle a cualquiera. Pero la vida sigue y las heridas cicatrizan si uno no sucumbe. Muchos de nuestros antepasados pasaron por ello, y aquí seguimos nosotros.

Magistral crónica de una historia eterna

Parece como si el espacio temporal durante el que se desarrolla la película no hubiera pasado…En pleno siglo XXI aún andamos con las mismas historias y los mismos personajes…

Inmigración, racismo, desconfianza hacia lo de fuera, precariedad en el trabajo, insolidaridad….Reflexión algo está pasando y no hemos actuado.

Un crudo retrato sobre la depresión norteamericana de los años treinta. Resulta casi imposible concebir hoy día la idea de que un país con tanto progreso y prosperidad haya pasado por tamaña época de hambrunas y de denigración de la dignidad humana. Y ello está reflejado de manera contundente y sólida de la mano de John Ford, quien supo mostrar en forma admirable los avatares de esa época tan tétrica y dolorosa que debió sobrellevar el país.

Ésta es una película que sensibiliza por la miseria y la extrema pobreza que acarrean la desesperación de las personas que son echadas de sus tierras áridas e infértiles hacia una tierra prometida llena de mentiras y de explotación. Se les expropia de su miseria para otorgarle mentirosas promesas y caer en peores situaciones de vida donde abunda la explotación y el avasallamiento de la dignidad.

Los ojos que rezan

Los auténticos héroes de esos tiempos de ira, fueron los Henry Fonda que sacaron fuerza de flaqueza y siendo pobres de solemnidad, levantaron de nuevo a los gloriosos United States of America. Roosevelt debiera haberlos condecorado a todos. El cine, desde luego ya lo hizo, con un tal Fonda jovencísimo, que se va haciendo viejo, eso sí, por echarse a sus espaldas la desesperación de millones de norteamericanos que hierven ortigas para sobrevivir.

Y para terminar un diálogo de la película:

-Me mandaron a deciros que estáis deshauciados.

-Quiere decir que me echa de mi tierra.

-No hay porque enfadarse conmigo, yo no tengo la culpa.

-Pues entonces ¿quién la tiene?.

-Ya sabes que la dueña de la tierra es la compañía Sonvilland.

-¿Y quién es la compañía Sonvilland?

-No es nadie es una compañía.

-Pero tiene un presidente.Tendrán alguién que sepa para que sirve un rifle, ¿Verdad?.

-Pero hijo ellos no tienen la culpa, el banco les dice lo que tienen que hacer.

-Muy bien, ¿dónde está el banco?.

-En Tulsa, pero no vas a resolver nada allí, sólo está el apoderado. Y el pobre sólo trata de cumplir las órdenes de Nueva York.

-Entonces ¿ A quién matamos?

Podemos sacar muchas conclusiones interesantes tras ver esta obra, de alguna manera nos quedamos con la sensación de que todo ha cambiado pero que en el fondo es igual. Las grandes depresiones se producen por lo mismo aunque afortunadamente, hoy en día, con unos resultados muy distintos debido a los grandes avances sociales logrados. Una historia como la de la familia Joad es impensable hoy en día en el primer mundo. Puede que estemos en la pero crisis desde el año 29 pero al menos, la tenemos con aire acondicionado.

Hoy tenemos los millonarios rescates financieros al igual que en aquella época tuvieron el New Deal de Roosevelt y al final lo que levantó el país fue el esfuerzo y las ganas de trabajar de sus ciudadanos, unos héroes anónimos a los que nunca citan los libros de economíaDesgraciadamente seguimos sin tener la respuesta a la misma pregunta de siempre. ¿A quién matamos? (entiéndase como un “¿Quién es el culpable?”)

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Las uvas de la ira.

Espejito, espejito….

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Los objetos en el espejo retrovisor están más cerca de lo que parecen.

Este es el mensaje de aviso que aparece en todos los espejos retrovisores en los coches americanos y es algo que hay que tener en cuenta, veamos si no, este fotograma de la película “Parque Jurásico”. Gracias a este aviso, sabemos que el hambriento Tiranosaurio Rex que nos persigue a toda velocidad está más cerca de lo que aparenta.

trex-object-in-mirror-1 Espejito, espejito….

Como los americanos son muy competitivos, algunos cambian el mensaje por este, y razón no les falta.

aviso_espejo_retrovisor Espejito, espejito….

En la economía tenemos otro espejo que debería tener algún mensaje de aviso, hablamos de la bolsa. Siempre se dice que la bolsa es el espejo de la economía, podría serlo al igual que el trozo de papel de aluminio de un bocadillo es el fiel reflejo de la realidad.

Los mercados son en realidad un espejo de las empresas que representan y del comportamiento de la gente que compra y vende acciones. Siempre se ha asumido que la bolsa es un buen termómetro de la economía, y prueba de ello es que ha predicho correctamente 15 de las últimas nueve recesiones, claro que dicho de otra manera ha fallado en 6 de las últimas 15 veces. No olvidemos que el pulpo Paul, acertó 7 de 7, por tanto estamos tomando como dogma a algo que falla en un 40% de las ocasiones en vez de un pulpo que acierta el 100%.

A veces, las acciones se disparan cuando la economía se va a pique (en 1975, por ejemplo) o bajan cuando sube la economía (como en el mercado de valores de China, la bolsa de Shanghai, en el último año). En otras ocasiones, las acciones han seguido o incluso previsto la fortaleza económica de una nación – pero eso sucedió en una época en la había una fuerte relación entre las empresas que cotizan y el país en el que se negocia (empresas estadounidenses en el New York Stock Exchange, las compañías británicas en Londres). Durante muchos años, las empresas estadounidenses hicieron la mayoría de sus negocios en los EE.UU, por lo que de alguna manera se podía esperar que si sus resultados iban bien, su país también.

Pero con la llegada de la globalización las cosas han cambiado mucho, las empresas del SP 500 ahora hacen alrededor de la mitad de sus ventas fuera de los EE.UU. Empresas de tecnología o industriales como 3M, Hewlett-Packard e Intel tienen alrededor de dos tercios de sus ventas fuera de los EE.UU. Esto significa que incluso si la economía de EE.UU se va al garete, pueden diversificarse en otros mercados para mantener su crecimiento. Lo mismo podría decirse de grandes empresas internacionales como Telefónica, el Santander, Siemens, Philips o una empresa coreana como Samsung.

Que lejos ha quedado ese “What is good for GM is good for America” (“lo que es bueno para GM es bueno para los EEUU”) que dijo Charlie Wilson, presidente de General Motors(GM) en 1955. Ahora la única realidad es que lo que es bueno para GM es bueno para GM ya que tanto la mayor parte de sus clientes como la mayor parte de sus trabajadores y proveedores se encuentran fuera del país de origen.

Así que la próxima vez veáis, por ejemplo, que Apple ha incrementado sus ventas un 20% no olvidemos que la mayor parte de sus componentes se fabrican en China (Foxconn) y sus productos se venden por todo el mundo, por tanto lo que es bueno para Apple seguramente no lo sea para EEUU, lo es para sus accionistas que están repartidos en fondos de inversión alrededor del globo.

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    Guerras de precios

    En la primavera de 1992, la industria aérea estaba en pésima forma, debilitada por la recesión y por los distintos tipos de descuentos que aplicaban. En este entorno, American Airlines anunció un nuevo  plan de “precios basados en el valor” lo que conllevó a un recorte de las tarifas al mismo tiempo que sustituyó los complejos descuentos por un sistema simple, de cuatro niveles, vamos, como si de repente a los operadores de móviles les diese por poner una tarifa que entendiésemos. Asumió que sus competidores lo seguirían, estabilizando los precios en el sector y normalizando la situación. En su lugar, T.W.A y USAir anunciaron recortes de tarifas aún mayores, igualadas y superadas en algunos casos por American. Las demás principales aerolíneas no tuvieron opción más que continuar, y la industria se vio inmersa en el medio de una real guerra de precios. En cuestión de meses, las aerolíneas perdieron colectivamente cuatro billones de dólares.

    Esta fue, posiblemente “la madre de todas las batallas de precios”. Pero en el fondo fue igual que las demás guerras de precios: todas las empresas implicadas resultaron heridas.

    El año pasado ocurrió otra batalla similar entre los distribuidores “online” y “offline”  líderes mundiales. Wal-Mart comenzó por bajar los precios de diez best-sellers. Cuando Amazon, como era de esperar, igualó ese precio, Wal-Mart lo bajó a nueve dólares, y, cuando Amazon lo volvió a igualar, Wal-Mart lo bajó a 8.99$, punto al cual ya no quiso llegar Amazon. Como los precios de venta de los libros al por mayor tradicionalmente son el cincuenta por ciento del precio de los precios del libro, y estos libros habían bajado ya el sesenta por ciento o más, Amazon y Wal-Mart perdían dinero cada vez que vendían uno de los títulos con descuento. Cuanto más vendían, más perdían. Eso no parece ser un buen negocio.

    En España recuerdo un suceso parecido en el año 2006, por Enero de aquel año el gobierno subió los impuestos al tabaco, Philip Morris en vez de repercutirlos a sus clientes bajó el precio un 15% de media lo cual forzó a su competencia a aplicar la misma estrategia, pocos días después Philip Morris volvió a atacar subiendo el precio, aquella fue una guerra de precios curiosa ya que iba tanto contra la competencia como contra el gobierno.

    En sectores en los que muchos competidores venden el mismo producto, manzanas, gasolina, películas en DVD, el precio es el modo más sencillo de distinguirse (como la guerra Mercadona -  Carrefour). Lo que se pretende es recortar los precios lo suficiente como para poder aumentar la cuota de mercado e incluso los beneficios. Pero esto solamente funciona si los competidores no quieren o no desean seguir esta reducción. Lo más probable es que ellos también recorten los precios, y que se termine por vender la misma cuota de manzanas, solamente que a un precio más bajo. Desde una perspectiva de teoría de juego, las guerras de precios son por lo general juegos negativos: todo el mundo pierde.

    El mejor modo de ganar una Guerra de precios, entonces, es no jugar en el primer lugar. En su lugar, competir en otras áreas: servicio al cliente o calidad. O se puede operar ilegalmente con los competidores: ese es el motivo de la existencia de cárteles como OPEC o simplemente pactar precios (aunque al final te acaben multando).Como la conspiración manifesta suele ser ilegal, se pueden emplear tácticas más sutiles, como publicar declaraciones públicas sobre la importancia de los “precios estables”. La idea es hacer saber a los competidores que no se está dispuesto a recortar los precios pero que, en caso de que empiece una guerra de precios, se  luchará hasta el amargo final. Un modo de establecer que la amenaza de preservar la paz ante la destrucción mutua segura es comprometerse con antelación, lo que ayuda a explicar porqué tantos minoristas prometen igualar cualquier precio anunciado de sus competidores. Los consumidores ven estas garantías como sinónimo de precios más bajos. Pero en realidad el hecho de ofrecer una garantía de igualar los precios hace menos probable que los competidores bajen los precios, puesto que saben que cualquier recorte será igualado inmediatamente. Es la versión comercial de la máquina del juicio final. En definitiva, las guerras de precios son como la guerra fría, mejor si a nadie le da por apretar el botón.

    Estas técnicas y elementos disuasorios no siempre funcionan, y es por esto que sigue habiendo guerras de precios. A veces es racional: cuando una empresa es más eficiente que sus competidores, el bajar precios es un movimiento generalmente inteligente. (Así es como se supone que funciona la competencia). Con más frecuencia, las guerras de precios son apuestas imprudentes. En mercados poblados, los competidores más pequeños a veces se imaginan, equivocadamente, que pueden recortar precios y ganar más negocios sin que se enteren los grandes competidores. Además, muchos ejecutivos están obsesionados con la cuota de Mercado, incluso a expensas del beneficio, y la reducción de precios ganará clientes a corto plazo. El orgullo también juega su papel: los ejecutivos suelen creer que sus competidores se hundirán primero.

    Sigamos con el caso Amazon Vs Wal-Mart ya que me parece especialmente interesante por las implicaciones que puede tener en las tendencias mundiales, estamos hablando de dos empresas que históricamente no son imprudentes. Entonces, ¿por qué fueron a la Guerra? La respuesta es que en realidad, no lo hicieron. Seguramente, Wal-Mart está declarando que es un participante en el mundo online, pero el objetivo real de este conflicto no es atraer a lectores desde Amazon, ni tampoco conseguir que la gente compre uno de esos diez libros. Es atraerlos, para después venderles otras cosas. Por lo general, las guerras de precios causan estragos porque erosionan el poder de los precios de un negocio entero. Pero, debido a que esta Guerra de precios solamente implicaba a diez elementos, su efecto sobre los ingresos será menor y sobrepasado por los efectos positivos de toda la publicidad. (ha cosechado publicidad porque implica a libros, si hubiese sido una guerra de plátanos nadie se habría dado cuenta).

    Evidentemente, el resto de los vendedores de libros se quejaron diciendo que esa guerra iba a destrozar una su negocio y quizás la cultura, aunque tienen razón en una cosa. La competencia real en esta guerra de precios no es entre Wal-Mart y Amazon sino entre los gigantes y los demás; y el daño que todo el mundo está sufriendo es un daño deliberado, y no colateral. Wal -Mart y Amazon han comprendido cómo entrar en una guerra de precios y cómo ganar: asegurarse de que los demás reciban un duro golpe.

    Así que hoy me gustaría que hablásemos sobre guerras de precios. ¿Cuáles recordáis? ¿Os habéis aprovechado de alguna?

    Aunque las guerras de precios pueden ser la mar de curiosas…

    fail-carrefour Guerras de precios

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