La inflación como forma de pago

Me llama la atención que muchos crean que esta corriente que defiende la austeridad es nueva cuando sólo lo es para los políticos. Releyendo una semana en los mercados de hace 10 meses me encuentro con estas dos “perlas”:

Los déficits proyectados en el presupuesto de Estados Unidos son demasiado altos y son insostenibles, podrían forzar a un alza en las tasas de interés y alejar la inversión, a menos que el país tome medidas,

declaraciones del jefe de la oficina de presupuestos de la Casa Blanca.

El Premio Nobel de Economía 2005, el israelí Yisrael Robert John Aumann, no solo se manifestó en contra de los planes de rescate estatales a empresas en problemas a causa de la crisis global, es que cree que son inviables en el tiempo.

Aunque aún hay algunos autores como el Nobel Stiglitz que piden una segunda ronda estímulos mejor diseñados y el prolífico –y también Nobel- Krugman, pide que se amplíe el gasto público, parece difícil que les sigan haciendo caso. Y es que está muy cercano el error del gasto masivo mal enfocado que lo único que hizo fue “salvar el culo” a empresas ineficientes y pasar la deuda de éstas a todos los ciudadanos  Lo de ahora era inevitable y por supuesto afectará al crecimiento (Stiglitz piensa que el recorte del gasto público en Europa puede provocar la vuelta a la recesión) pero, ¿qué otra cosa se puede hacer, resolver una crisis de deuda aumentando más la deuda como se ha hecho hasta ahora? Me temo que eso, como dijeron los dos autores que cito cuando no estaba de moda decirlo, es “insostenible”.  Pero los políticos no son los únicos “cambiantes”, también lo es la reacción de los mercados, cuando en noviembre de 2009 la UE decidió que concedía prórrogas a varios países para mantener déficits públicos elevados: España y Francia hasta 2013, Irlanda hasta 2014 y Reino Unido ampliable a 2015, las bolsas reaccionaron al alza. Sin embargo, cuando ahora salen planes de recorte del déficit, también reaccionan subiendo. Y es que hace unos meses la clave era el crecimiento y ahora es la solvencia. Lógico teniendo en cuenta que nunca antes en una situación pacífica había habido tanta deuda pública emitida en relación al PIB:

17527_b La inflación como forma de pago

Para ser considerados solventes los países deben ser capaces de poder pagar todas sus deudas. La solución de la €zona –y ahora también la británica- es recortar los gastos, contener los déficits y así frenar el ascenso de la deuda pública. Lo tenemos muy complicado: este proceso está recortando derechos sociales y está resultando una zancadilla para el PIB pero todo apunta a que es un buen abono para un posterior crecimiento sostenido. Por otra parte la falta de cohesión económica y política de la zona € y las diferentes situaciones actuales pueden llevar a que los resultados de estas acciones generen aún más diferencias entre los diferentes países. El papel del BCE en esto, aparte de su política de comprar bonos a largo y retirar esa misma liquidez cada semana (¨para no provocar inflación”) ganando en rentabilidad y asumiendo el riesgo de las contrapartidas, es bastante pasivo.

La solución americana no existe aún ya que está asumiendo mantener su déficit este año en las dos cifras o muy cerca y seguir confiando en que su gran volumen de deuda sea comprado por el resto del mundo, aunque tenga –previsiblemente- que aumentar en un futuro cercano la rentabilidad que ofrecen. Todos coinciden que antes o después esa política cambiará (Inversor Jim Rogers pide a su gobierno austeridad ) y los más desconfiados creen que lo que hará la FED es generar inflación. John Mauldin lo resume así: “Si usted tiene 5 % de inflación y un 3 % de crecimiento del PIB , se obtiene una tasa de crecimiento nominal del 8%. Con un déficit del 3%, cada año la deuda se reduce un 5% reduciendo la relación deuda-PIB a la mitad en una década. Además, eso significa que en nueve años, la economía ha doblado su tamaño en términos de dólares , aunque sea sólo un 35% mayor en términos ajustados a la inflación. Por supuesto, eso ha destruido el poder adquisitivo de su moneda, dado un golpe casi mortal a los ingresos de la clase media, defraudado a todos aquellos que compraron su deuda, y, en general, la situación se parecería a la de finales de los años 70 del siglo pasado.” Yo añadiría un problema más, y es que su suposición se hace con un déficit del 3%, objetivo europeo para 2012, pero si los EUA mantienen un déficit del 10% y, como se espera para 2010, el crecimiento es menor del 3%, ¿Qué inflación sería necesaria para reducir la deuda respecto al PIB? De ahí surge el miedo a la hiperinflación, que además se vería acompañada por subidas de tipos muy bruscas. Por ejemplo, el profesor de la Universidad de Boston Laurence Kotlikoff –que afirma que el déficit de su país es 15 veces superior a la cifra oficial- está convencido de que habrá hiperinflación.

Esto ni se plantea en Europa aunque todos sabemos que todo lo que pasa en los EUA acaba salpicándonos y generar inflación es tan sencillo como “que los bancos centrales impriman dinero como locos” en palabras del polémico inversor Marc Faber. La inflación no me parece algo positivo pero puede ser necesaria para ayudar a pagar las deudas y es que lo que indican las últimas cifras económicas y en uno de los últimos discursos de Bernanke reconoció esperar “un largo tiempo de bajos tipos, de bajo crecimiento y de baja inflación” con lo que si ese escenario se cumple, y parece ser el más probable, puede que las deudas sean impagables. La explicación es sencilla si recordamos que básicamente pagamos los vencimientos emitiendo más, luego si crecemos poco y le sumamos una mínima inflación nuestras deudas crecerán porque los intereses serán mayores que lo que nos genera ese dinero. Es como si pedimos dinero para poner una tienda y pagamos más intereses por el crédito que beneficio obtenemos con el negocio. Algo así le ha pasado a Japón, años de crisis en los que la deuda pública (respecto al PIB) no ha parado de aumentar ya que el PIB nominal es similar al de hace 17 años:

1-Japan-1-575x436 La inflación como forma de pago

El caso es que los últimos datos lo que indican es que estamos más cerca de la deflación que de la alta inflación y no parece que debamos subestimar el riesgo de deflación ya que JP Morgan ha calculado los países europeos con más riesgo de padecerla y serían –en su opinión- en primer lugar Irlanda, el segundo Finlandia y el tercero España. Y en los EUA no lo tienen nada claro, el mismo día que Bernanke dijo que “la deflación no es un riesgo real en estos momentos”, otro miembro de la FED, Bullard, afirmó que “puede que haya algo de riesgo de deflación”, lo que en lenguaje de banco central puede significar que están bastante preocupados. Otro lunes nos ocuparemos de ella.

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Volvemos de vacaciones con el Euribor al alza

GráficaMe temo que el Euribor nos deparará malas noticias a la vuelta de vacaciones, y es que el mes de Agosto no ha supuesto más que una evidencia de la actual tendencia al alza que sufre el índice Euribor.

A día de hoy el índice alcanza un 1,415% dejando temporalmente la media mensual en el 1,421%, y considerando que tan solo le queda un día lectivo a este mes de Agosto auguramos un valor del 1,420% para cerrar el mes.

Sin lugar a dudas se trata de un curioso comportamiento teniendo en cuenta que los tipos de interés oficiales anunciados por el Banco Central Europeo siguen fijos en el 1%.

Teniendo en cuenta el origen del Euribor como interés entre los principales bancos europeos, bien podríamos intuir una leve recuperación económica, y sería de extrañar que los tipos oficiales siguiesen en el 1% de mantenerse esta tendencia.

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Dutchfobia

El otro dia en el portal MSN publicaban un ranking con las 10 fobias más extrañas de las cuales os rescato el Top 5:

5. Consecotaleofobia; El miedo irracional hacia los palillos chinos.

4. Megalofobia; El miedo a las cosas grandes.

3. Dutchfobia, el miedo a los alemanes u holadeses, así como a su cultura.

2. Sesquipedaliofobia, el miedo a equivocarse al pronunciar palabras largas, complicadas o inusuales.

1. Panofibia: El miedo a todo. Las personas que la padecen experimentan miedo a cualquier cosa, pero más precisamente temen morbosamente al miedo mismo. Se trata de una condición médica conocida como ‘miedo no específico’ o ‘el miedo a todo’ y consiste en una vaga y persistente alerta ante algún mal desconocido. Con frecuencia se encuentra como una condición secundaria de la esquizofrenia.

A los españoles no sólo se nos podría diagnosticar “Ergofobia” (miedo al trabajo) si no también algo de Dutchfobia a tenor de las últimas noticias provenientes de allí

Así que puestos a buscar fobias, a los Alemanes les toca una ración “Inflacionfobia” vocablo que no sé si existe pero seguro que entendéis y las razones de este miedo hay que buscarlas en su historia, concretamente durante la República de Weimar.

“Fue horrible. ¡Horrible! Como si hubiera caído un relámpago. Nadie estaba preparado. Las estanterías de los negocios vacías. No se podía comprar nada con el papel moneda.” – Profesor de derecho de la Universidad Harvard, Friedrich Kessler, sobre la hiperinflación de Weimar (entrevista en 1993).

Este trauma está profundamente arraigado en la mente alemana que les lleva a veces a extremos irracionales de control de precios y déficit. De ahí que los países en el punto de mira de los rescates nos veamos forzados a asumir un estilo germánico en el ámbito económico, porque la respuesta fiscal obvia está sujeta a las reglas autoimpuestas inherentes a las normas que gobiernan la Unión Monetaria Europea. Estas normas son consideradas, casi sin excepción, como «normas económicas saludables» por los políticos alemanes y la mayoría de sus ciudadanos.

Teniendo en cuenta la reacción de los mercados a los diversos paquetes y medidas de rescate, el euro, parece que ha esquivado una bala por el momento. Pero los problemas de los PIIGS continúan. Por ejemplo, las recientes medidas de austeridad tanto de Grecia como de España ralentizarán tanto su economía como la de toda la UE, que ya es peligrosamente débil, hasta el punto de promover mayores déficits presupuestarios a través de menores ingresos por impuestos y elevadas transferencias. Todo ello sirve para debilitar más aún la solvencia de todos los países miembros.

Los países más fuertes siguen pensando en ofrecer una «garantía» lo suficientemente grande para que los mercados asuman la fragilidad y financien a Grecia o Epaña en su lugar. Sin embargo, los mercados ahora quieren ver efectivo, y, más aún, quieren una firme muestra de que las garantías de financiación proporcionadas contribuyen al mantenimiento de la capacidad de países más débiles para pagar sus deudas. Los mercados ya no creen que la fortaleza del Euro equivalga a la fortaleza de sus economías más fuertes.

La idea es sencilla, si por ejemplo un impago de California no supondría una mayor amenaza para la viabilidad del dólar, un impago de Grecia o España tampoco debería hacerlo para el euro. Aqunue tenemos un problema, los Estados Unidos de América son una autoridad fiscal nacional que puede responder al creciente problema de la insolvencia estatal a través de la creación de dólares y el correspondiente reparto de ingresos con los estados. Aún no existe una entidad fiscal comparable en la zona del euro.

Encontramos ciertos paralelismos entre el rescate a Grecia y el ocurrido a los bancos en EEUU en 2008. El «rescate» de Bear en Marzo de aquel año, parecía que permitiría a los merados financieros mundiales impedir inicialmente una creciente crisis en los mercados de valores respaldados por activos. Lo que hizo en realidad fue esconder el polvo debajo de la alfombra, en la medida en que los problemas estructurales subyacentes que generaron la crisis en un primer momento siguieron sin resolverse. La crisis crediticia que comenzó en agosto de 2007, incluye el impago tanto de los activos disponibles como de los sistemas de riesgo de solvencia. La consiguiente congelación surgió porque la posterior quiebra de Lehman y la caída de AIG destruyeron las expectativas del mercado (construidas por años de rescates) de ser un creador de mercado supremo, que siempre podría negociar estos instrumentos negociables en el mercado de capitales.

De igual modo, la creación de una divisa común a través de la unión monetaria ha dado lugar a que el mercado tenga las expectativas de que los valores de un país sean tan buenos como los de otro, lo que explica que durante tantos años, los países «fiscalmente derrochadores» pudieran pedir prestado a tipos de interés alemanes. Pero la decisión de hace unos meses del Banco Central Europeo de bloquear una función básica «repo»*, es decir, las adquisiciones de deuda pública griega por parte de muchos bancos comerciales europeos que cambiaron esta deuda a través de repos con el BCE para valores alemanes y franceses, es lo que parece haber detonado inicialmente la crisis griega y generado los problemas de la potencial insolvencia de Atenas.

El cese de esta función “repo” se llevó a cabo en gran parte a instancia de los alemanes, que vieron esta actividad como una forma de «monetización por la puerta de atrás», lo que conduciría de forma inevitable a la inflación. Esto, a pesar del hecho de que toda la zona del euro se caracteriza por una elevada tasa de desempleo, elevada capacidad de disponibilidad productiva y caída del consumo interior. Todo ello en el fondo es motivado por el miedo patológico alemán por la inflación, que ellos consideran como la inevitable consecuencia de los excesivos déficits del gobierno.

Pero el miedo irracional alemán hacia la inflación está acumulando las condiciones para una crisis mucho mayor en el futuro. El virus del euro podría expandirse ahora perfectamente a Italia, Portugal, España e Irlanda, y todo ellos (bajo las condiciones de este paquete) tienen que prestar a Grecia alrededor de un 5%. Entonces ¿qué pasa con sus gastos de financiación? Irán más allá del 5% como paso siguiente. En EE.UU., cuando los bancos buenos absorbían a los malos, se convertían en bancos malos (por ejemplo Bank of America y Countrywide). Y, ¿qué pasa con la estructura jerárquica de estos préstamos? ¿Están subordinados a los titulares de bonos del gobierno griego? Se supone que sí, pero no está claro por el paquete de rescate. En pocas palabras, parece ser una solución de parches, y no funcionará para una España o una Italia.

La obsesión con una «defensa» frente a la amenaza «externa» de inflación está cegando a Alemania, que no ve el riesgo de que caiga la demanda agregada dentro de la Unión Europea Monetaria, que conducirá en última instancia a una caída del sector de la exportación en Alemania (una gran parte del cual es el producto del comercio intraeuropeo), y a la correspondiente extensión de la enfermedad de los «PIIGS» de crecimiento lento y elevado desempleo al corazón de la zona del euro. Buena muestra de este pensamiento lo encontramos en la figura de Trichet que siempre ha estado más preocupado por la inflación que por el crecimiento, lo cual le llevó a subir tipos justo cuando debía haberlos bajado (Julio 2008)

Por tanto, el debate de hoy podría ser ¿Es justa la Dutchfobia actual de los medios españoles? ¿Hasta que punto es echar balones fuera?

*Repo: Operación financiera en la que una entidad vende un activo (frecuentemente un título de deuda pública) a un inversor, al tiempo que pacta su compra futura a un precio determinado.

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Euribor Marzo 2010 hacia un nuevo mínimo

Cuando acabamos de cerrar el mes de Febrero en un histórico 1,225% ya podemos avanzar que el valor que el índice marcará en el mes de Marzo probablemente supondrá un nuevo mínimo de buena acogida para miles de hipotecados.

A día de hoy el Euribor marca un 1,218% con cierta inestabilidad pero protegido por el reciente anuncio del Banco Central Europeo para mantener los tipos oficiales al 1% durante una nueva temporada.

Estos inusuales valores de los tipos de interés están suponiendo una ayuda de incalculable valor para muchas personas que se aventuraron durante la burbuja inmobiliaria a la compra de una nueva vivienda.

Sin lugar a dudas una subida de 2 o 3 puntos sería catastrófica para muchas familias que ven como su sueldo se desvanece a final de mes, de forma que no estaría de más aprovechar para tratar de lograr algunos ahorrillos antes de que la situación cambie y los tipos se recuperen.

Esperemos que en este tiempo clausulas como el suelo de las hipotecas pasen a mejor vida y los usuarios puedan así disfrutar del valor real de los tipos. Puedes aprovechar para echar un ojo al simulador de hipotecas y ver así como marcha tu cuota mensual.

 Euribor Marzo 2010 hacia un nuevo mínimo

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