Una nueva vivienda con cimientos sólidos
El duro ajuste que se ha producido en el sector inmobiliario ha sido uno de los elementos diferenciadores de la crisis en algunos países europeos, como España, porque también fue su desequilibrado crecimiento anterior el factor principal de lo que tan erróneamente se vino en llamar el milagro español.
No era sostenible iniciar 700.000 viviendas al año, que los precios llegaran a subir por encima de los dos dígitos o que el crédito ligado a la vivienda creciera a tasas superiores al 15%.
Tampoco lo era poder edificar en prácticamente todo el territorio nacional. Algunas consecuencias de aquellos excesos se van superando, los precios han bajado un 23% en términos reales y el stock empieza a absorberse, pero lo principal es que demos por definitivamente superado aquel viejo modelo económico.
El sector inmobiliario ha de cumplir con los dos objetivos que definen o deberían definir su razón de ser: dotar de viviendas dignas a las familias que las necesitan y a precios asequibles y contribuir al crecimiento económico y a la creación de empleo pero de forma proporcionada y sostenible y, por lo tanto, sobre unos cimientos sólidos. En ellos hemos estado trabajando duramente en los últimos años.
Beatriz Corredor
Leer mas:
Una nueva vivienda con cimientos sólidos