Los Rothschild

rot Los RothschildEn lo que se ha descrito como uno de los movimientos más audaces en la historia financiera, Nathan compró inmediatamente el mercado de deuda pública, por lo que en el momento parecía un precio excesivamente alto, antes de esperar dos años, a continuación, la venta de los bonos en el cresta de rebote corto en el mercado en 1817 para un beneficio del 40%. Dado el enorme poder de influencia de la familia Rothschild tenía a su disposición, este beneficio era una suma enorme.

Después de amasar grandes fortunas, el nombre de Rothschild se convirtió en sinónimo de extravagancia y de gran riqueza, y la familia era conocida por su colección de arte, por sus palacios, así como por su filantropía. A finales de siglo, la familia poseía más de 49 palacios, de una escala y lujo sin igual, más que el de muchas familias reales. El que pronto sería el primer ministro británico Lloyd George afirmó, en 1909, que Señor Nathan Rothschild fue el hombre más poderoso en el Reino Unido.

En 1901, sin heredero varón para continuar, la rama de Fráncfort cerró sus puertas. Después de más de un siglo, los Rothschild cortaron sus vínculos comerciales con su ciudad de origen. Trás las dos guerras mundiales, comenzaron su recuperación en los 60. Hoy las oficinas de la Casa Rothschild se expanden en más de 40 países alrededor del mundo.

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Cuando la codicia no es buena

Los expertos en recursos humanos opinan que un buen bonus es aquel que prima excelentemente el sobredesempeño, el que paga mejor los objetivos cualitativos, pues permiten consolidar el negocio en el medio plazo, que los cuantitativos, que sólo se fijan en las ganacias a corto, y, por último, el que garantiza que con un esfuerzo [...]

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Grecia e Irlanda para dummies.

ireland Grecia e Irlanda para dummies.Trás ver algo de historia económica con “Keynes para dummies” y forrarnos con “Ser millonario para dummies” hoy tocaremos el espinoso tema de “Los rescates de Grecia e Irlanda para dummies”, un resumen sobre todo lo ocurrido con estos dos países en lo que llevamos de año.

Grecia se endeudó para cubrir sus gastos ordinarios y fue castigada por los mercados cuando se dieron cuenta de que habían falsificado sus cuentas. El caso de Irlanda es distinto ya que los mercados la castigaron cuando se dieron cuenta de que sus bancos principales (AIB y Anglo Iris Bank) estaban en serios problemas con una gran cantidad de préstamos de dudoso cobro realizados a promotores inmobiliarios pillados en plena burbuja; para entender mejor su magnitud veamos el precio medio de las casas tanto en Irlanda como en su capital.

house-prices Grecia e Irlanda para dummies.

Como diría Murphy, los problemas nunca vienen sólos y para ambos países les resultó muy difícil pedir nuevos préstamos. Lo que para nosotros es una hipoteca a 25 años, para los gobiernos son bonos. Ellos los venden a cambio de prometer un pago del principal más el interés en un periodo determinado de tiempo que suelen ser 3, 5, 10, 15, 20 o 30 años. En el caso de España, si son a 3 o 5 años, se llaman bonos del Estado y si son por 10, 15 o 30 se llaman obligaciones del Estado. Por tanto, si el tipo de interés al que se coloca la deuda es muy alto, más tendrá que pagar el estado por el préstamo.

En el caso de Irlanda y Grecia (y en menor medida España y Portugal) tenían muy difícil conseguir nuevos préstamos ya que el tipo de interés al que colocaban los bonos era muy alto. Este tipo de interés sube cuando se incrementan las posibilidades de que los países no paguen lo prometido en sus bonos y es justo lo que pasó, el mercado de bonos pensó que Irlanda y Grecia no serían capaces de pagar su deuda con lo cual el tipo de interés de sus bonos subió rápidamente, lo que significa que no podrían pedir nuevos préstamos en un futuro. Y era normal lo que estaba ocurriendo, tendemos a pensar en “el mercado” como un ente maléfico que hace que los países quiebren, sin darnos cuenta de que todos somos el mercado y si tu vecino te pide un préstamo y sabes que es un bala perdida, le pedirás má interés que el que le pedirías a tu vecino Rudolff, el alemán del quinto piso, conocido en el vecindario como “El rata”. Esta seguridad en el pago es una de las causas por las que los americanos tienen tanta facilidad para emitir bonos a un bajísimo interés ya que nunca han dejado de pagar sus deudas siendo su reputación, en estos momentos, su mayor activo.

Como no todos los días los países emiten bonos (en España suele ser dos veces al mes) la única herramienta que tenemos para conocer a diario el sentimiento del mercado son los CDS, o lo que es lo mismo, lo que cuesta asegurar el pago de esa deuda (a un seguro más alto, significa que hay más posibilidades de impago). De ahí la importancia que se ha dado a estos como termómetro económico, ya que en cierta medida son capaces de darnos una idea el interés que tendrá que pagar cada país en su próxima emisión de bonos. Si los mercados estuviesen completamente seguros de que un país va a pagar su deuda, su CDS tenderían a cero ya que no habría casi nada que asegurar.

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Una pequeña diferencia entre lo ocurrido en Irlanda y Grecia es que el gobierno Irlandés tenia suficiente dinero hasta el verano, mientras que Grecia no tenía dinero desde mucho antes. El reconocer que no se pueden pagar las deudas, que no tienes dinero y que necesitas que te ayuden, es algo que no queda muy bien ni en casa ni en los mercados internacionales y es lo que ha estado evitando a toda costa los irlandeses. Además, el rescate no les saldrá gratis ya que a parte del interés a pagar, seguramente se deban ceder a ciertas presiones por parte del resto de los miembros de la UE, por no hablar de los esfuerzos financieros que tendrán que hacer sus ciudadanos para devolver el préstamo (por ejemplo, subidas de impuestos y bajadas de sueldo a funcionarios)

Si tu vecino, el bala perdida, deja de pagar la hipoteca y le embargan el piso, a ti ni te va ni te viene, el problema es que Irlanda y Grecia son países de la zona Euro, lo que afecta a la estabilidad de la moneda común, los préstamos entre los países y una desconfianza ante cualquiera de los países con una economía más delicada.

En esta gráfica podéis ver el lío de préstamos que tenemos en la UE

02marsh-image-custom1-v3-575x568 Grecia e Irlanda para dummies.Pese a que nuestro gobierno haya repetido una y otra vez que España no es Grecia o Irlanda, los mercados son libres de pensar lo que les de la gana (lo vemos a diario en los CDS) y si por algo se mueven es por dos sentimientos, el del miedo y el de la avaricia. Dos sentimientos que muchas veces están por encima de la razón y si piensan (por miedo) que España va a dejar de pagar la deuda, esta se volverá más cara dejando al país en una situación muy delicada. Es una profecía autocumplida cuyo detonante es la falta de confianza.

Volviendo al caso heleno, dado que los mercados no se fiaban de Grecia porque ésta había falsificado sus cuentas, en un acto que podríamos denominar solidario, cada país de la UE le prestó dinero. Digo solidario porque prestaron dinero a quién nadie quería hacerlo, no obstante no es lo mismo ser solidario que ser tonto y este se hizo a un elevado tipo de interés, por ejemplo España prestó a Grecia 9.800 millones de Euros a un 5%, lo cual es un excelente negocio para nosotros siempre y cuando nos acaben pagando. ¿De dónde sacó España esos 9.800 millones?. Pues de donde se saca el dinero… de la deuda, con lo cual lanzamos una emisión de bonos para pagar la deuda de otro. La cosa se puede complicar todavía más, ya que Irlanda también puso su parte en el rescate griego y es ahora ella la rescatada.

Trás el lío griego, quedó en evidencia que la UE necesitaba tener un plan claro de rescate a cualquier país en riesgo, debían actuar unidos ante un eventual problema financiero de cualquiera de sus miembros, ser firmes y rápidos para que los mercados no dudasen y todos se beneficiasen de una financiación más baja. Algo, que a juzgar por el cachondeo de las últimas semanas, no ha ocurrido. Lo contaba ayer mismo Cárpatos en su web:

Y la cuestión es que algo estamos haciendo mal en la zona euro. Muy mal. Nos están comiendo, por nuestras divisiones. Ha quedado demostrado para la historia, que una unión monetaria sin una unión política o al menos un fuerte grado de política económica es un fracaso. Soluciones hay muchas, pero pasan por que los que mejor van, cedan. Por ejemplo la propuesta del eurobono sería una muy buena solución, pero Alemania ya ha dicho que no. Nadie recrimina a Alemania su resistencia a pagar por los que no han hecho los deberes, pero si esto sigue así…

No obstante, todos estos movimientos representan un gran paso en la integración de la unión monetaria europea, algo ante lo que los fundadores del Euro raramente pensaron que se tendrían que enfrentar. ¿Quién se iba a imaginar entonces que iba a pasar todo esto? (mañana veremos el caso de uno que sí se lo imaginó en los años 20 y le tacharon de agorero)

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La estanflación, los baby boomers y el precio del Oro.

creci La estanflación, los baby boomers y el precio del Oro.Mientras que en todo el mundo se sigue hablando de la crisis,  la economía global creció a una tasa anualizada del 5,25% en el primer semestre de 2010; y se piensa que si bien en el período en curso el alza será menor, el fuerte crecimiento tenderá a mantenerse, al menos por ahora.

La mayor parte deriva del aumento del PBI de los países Emergentes, que vienen creciendo a tasas del 9,5% anual desde el año 2003, veamos los datos y las previsiones globales:

previsiones-macroeconómicas-PIB-2010_2011-575x390 La estanflación, los baby boomers y el precio del Oro.

Los fríos números no hacen más que mostrar un cambio importante en el paradigma global que tiende a acelerarse en la última década: fuerte crecimiento en los países emergentes y estancamiento en los G7.

Este estancamiento es aún más preocupante al observar el precio de las materias primas (en niveles máximos históricos) y del Oro, cuya incremento suele anticipar presiones inflacionarias y que, después de subir  30% en 2009, ya lleva casi 18% de suba faltando poco más de 3 meses para que termine el 2010.

¿Es posible entonces pensar en un escenario de estancamiento con inflación para las potencias globales en los próximos años?

Para poder contestar esta pregunta necesitaríamos primero definir lo que se conoce en Economía como Estanflación y realizar luego una visión histórica de las ocasiones en las cuales este fenómeno se dio en la historia reciente.

Estanflación: Definición e historia.

estanfla La estanflación, los baby boomers y el precio del Oro.Estanflación: “La estanflación indica el momento o coyuntura económica, en que, en una situación inflacionaria se produce un estancamiento de la economía y el ritmo de la inflación no cede. Definiendo el término, podemos decir que estanflación es la situación económica que indica la simultaneidad del alza de precios, el aumento del desempleo y el estancamiento económico”.

Fuente: www.investopedia.com

Cuando el PIB decrece durante dos trimestres consecutivos, se dice técnicamente que existe una recesión. Cuando esta recesión es acompañada por una fuerte subida de precios en forma sostenida, se llega a uno de los peores escenarios económicos posibles, la estanflación, en donde las políticas monetarias y fiscales que suelen utilizarse para reactivar la economía y contener la inflación no hacen más que empeorar la situación, que se torna difícil de manejar y corregir.

Entre 1973 y 1975, el precio del barril del petróleo aumentó un 77,3%, hecho que repercutió en la economía global vía reducción de la producción y aumento de los precios.

1974 y 1975 fueron años de crecimiento nulo o negativo para el PIB americano y el resto del planeta en mayor o menor medida. Mientras el PIB se estancaba, la inflación aumentaba año tras año, influenciada por el precio del “oro negro”.

Los analistas financieros y economistas académicos se encontraban en estado de “shock”, y la aparición de la estanflación fue el detonante de una gran cantidad de investigaciones sobre los efectos de las perturbaciones de la oferta durante el resto de la década.

A finales de los ´70 se produjo una segunda crisis del petróleo, pero ahora los economistas estaban mejor equipados para comprenderla, al “apalancarse” en la experiencia anterior, y el gasto social y militar de John F. Kennedy y Lyndon B. Jhonson desencadenaron un período de altos niveles de demanda, que junto con el aumento de los precios del petróleo aumentaron las presiones inflacionarias.

Ya a fines de los ´80, los países Europeos tomaron la decisión de reducir la inflación por medio de la contracción monetaria. Inglaterra, bajo el mandato de Margaret Thatcher, fue el país que primero actuó, seguido unos años mas tarde por casi todos los demás. El resultado fue el mismo que el de EE.UU, el país de origen del “virus”: un brusco aumento del desempleo.

Los baby boomers y las estrategias de inversión para un escenario de estanflación.

Sin querer ser alarmistas, debemos tener en cuenta además de todo lo planteado un dato fundamental: los baby boomers (término usado para describir a una persona que nació durante la explosión de natalidad que siguió el período posterior a la Segunda Guerra Mundial entre los años 1946 y principios del decenio de 1960) comenzarán a retirarse masivamente en los próximos 10 años, pudiendo generar una importante crisis fiscal y frenando el crecimiento de la fuerza laboral americana.

Frente a este panorama, me parece útil terminar este artículo analizando que es lo que tendría que hacer un inversor que busca mantener el poder adquisitivo de sus ahorros en el largo plazo.

En los contextos de estanflación del pasado, los sectores mas castigados fueron los industriales, dado que el petróleo es uno de los suministros mas utilizados por los mismos, no solo para los transportes si no para la mayoría de las fábricas que utilizan el oil como energía en la producción. Las empresas de servicios, en cambio, se las arreglan mejor en un escenario de este tipo, sufriendo solo uno de los dos males, el recesivo, pero enfrentado de mejor manera los riesgos inflacionarios.

Dicho esto, el porcentaje de acciones en nuestra cartera debería estar compuesto en su mayoría por empresas de servicios. Los bancos y las empresas de servicios financieros son, por excelencia, los que más experiencia tienen en el tema y sus acciones pueden convertirse en una buena alternativa. Y, desde ya, el Oro y la inversión en empresas productoras y exportadoras de materias primas se presentan como algo a tener muy en cuenta.

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La estanflación, los baby boomers y el precio del Oro.

Vaivenes millonarios

Nota del autor: La siguiente es una nota de ficción financiera, basada en hechos que pueden (o no) ser tomados de la experiencia práctica del narrador.

El objetivo de la misma es plantear aspectos importantes de la relación siempre asimétrica entre el asesor financiero y el cliente inversor, y aprender al mismo tiempo del proceso de toma de decisiones de inversión en tiempo real.

Lunes 4 de agosto de 2008

hotel-175x151 Vaivenes millonariosMarcos salió del restaurante convencido de haber realizado un buen trabajo y conseguido un nuevo cliente. Al principio se había mostrado un tanto dubitativo frente a las preguntas de Horacio, pero con el correr de los minutos sintió que lograba transmitir  con seguridad su filosofía de inversión y que aquél “compraba” su discurso. Para cuando la conversación giró hacia temas más vinculados con su currículum, sus gustos y amistades, pudo percibir cómo se afianzaba el clima de confianza que pretendía generar en ese tipo de encuentros.

Al despedirse, notó que Horacio evaluaba la posibilidad de contratarlo en ese mismo momento como su nuevo “administrador de cartera”. Sin embargo, como era de esperar, debió conformarse con un simple “nos mantenemos en contacto”.

Para cuando el aparcacoches del hotel de donde se había celebrado el encuentro le acercó el coche, Marcos ya había calculado mentalmente en cuánto se incrementarían sus ingresos si sumaba a Horacio a su porfolio: éste le había hablado de 2 millones de dólares para invertir, y dado el 1% fijo anual de gastos administrativos que les cobraba a sus clientes más el 15% sobre las ganancias obtenidas con el capital, estimó su ingreso en unos 52.000 dólares anuales, cifra nada despreciable que lo acompañó durante todo el trayecto hasta su oficina.

Al llegar, su secretaria le dijo que no había recibido llamadas importantes, por lo que se dirigió directamente a su escritorio dispuesto a seguir las últimas dos horas de operaciones del mercado.

Martes 5 de agosto

pantalla-175x150 Vaivenes millonariosMarcos llegó más temprano que lo habitual a su oficina. Después de encender la computadora, decidió evaluar la situación actual de su cartera y sus perspectivas: tenía bajo administración 6,3 millones de dólares propiedad de dos clientes, Juan S. y Sebastián N., a quienes conocía desde los tiempos en que trabajaba en BankBoston de Argentina, hoy Standard Bank.

En lo que iba del año, el S&P 500 había subido apenas 3,2%, mientras que su cartera se había incrementado en un 3,7% gracias a la correcta decisión de asignar desde principios de año un 20% del total de los fondos a distintos ETF de mercados emergentes.

Marcos pasó el resto del día evaluando alternativas de inversión: oro, petróleo y un ETF de bienes raíces. Mientras tanto, el mercado comenzó a caer producto de malas noticias en el sector financiero: la crisis de las subprime (hipotecas con alto riesgo de incobrabilidad) golpeaba nuevamente a las plazas internacionales.

Miércoles 6 de agosto

A las 14  recibió la llamada tan esperada: Horacio habló con su secretaria y solicitó las instrucciones para la apertura de cuenta y su posterior fondeo.

Entusiasmado, Marcos siguió analizando potenciales inversiones mientras el mercado y su cartera parecían no encontrar suelo y perdían alrededor del 1,50% por segundo día consecutivo.

Las ganancias marginales del año para el S&P 500 y su porfolio prácticamente se habían evaporado, hecho que preocupaba pero no angustiaba a Marcos, conocedor de los vaivenes del mercado y consciente de la necesidad de mantener la calma en épocas de alta volatilidad. Proyectaba cambios favorables para lo que quedaba del año mientras recordaba aquella máxima según la cual las acciones norteamericanas observan sus mínimos anuales en octubre y registran su mejor rendimiento entre ese mes y marzo.

Por lo tanto, reflexionó, sería conveniente armar una cartera menos correlacionada con el mercado que la actual, siguiendo el rendimiento del S&P 500 pero moderando los movimientos a fin de limitar las pérdidas en caso de bajas y las ganancias en caso de subas. Sabía que la mejor forma de hacerlo era reduciendo la Beta, es decir, el coeficiente de correlación entre sus títulos y el índice de referencia.

“Los porfolios manager profesionales son evaluados por el rendimiento que logran en comparación con el resto del mercado. Por lo tanto, mi misión será ganarle al S&P 500”, se dijo, y comenzó a buscar activos “defensivos” o con Beta bajo para reemplazar los actuales “ofensivos”.

Jueves 7 de agosto

Brian, la persona que lo atendía en forma directa en el broker con el que trabajaba, lo llamó al mediodía para confirmarle que había recibido un depósito de 2 millones de dólares en una cuenta a nombre de Horacio L. vinculada -como dictaba la norma- a una cuenta madre a nombre de Financial Reports S.A., la sociedad que él mismo manejaba. De esta manera, el total administrado por nuestro protagonista ascendía a 8,1 millones de dólares una vez contabilizada la pérdida de los últimos días.

A los pocos minutos, su secretaria le informó que tenía a Horacio en el teléfono. El nuevo cliente quería confirmar la transferencia y desearle éxitos. Marcos le agradeció la confianza y, tras cortar, decidió no perder un segundo más y ponerse en acción: vendió los papeles de Beta alto (los ETF emergentes, algunas acciones de empresas tecnológicas y el ETF del Russel 2000 -el índice de PyMEs estadounidenses-) y compró el ETF del oro, papeles de consumo masivo y de empresas de salud. Luego colocó la totalidad de la posición de Horacio replicando las inversiones realizadas para Juan y Sebastián y justo antes del cierre del mercado concluyó la operación. Ahora la Beta de la cartera había bajado a 0,52, desde los 0,98 anteriores. De esta forma, si el S&P 500 caía un 1%, su cartera debía caer aproximadamente 0,50%, y si el índice subía 2%, su cartera debía ganar alrededor de un 1%.

Se aseguró de que la Beta de la cartera estuviera bien calculada realizando un promedio ponderado de las Betas de los activos que la componían en función de su participación en el total y se retiró de la oficina horas más tarde.

Viernes 8 de agosto

Varios minutos antes de que abrieran los mercados en los EE.UU. un fuerte rumor ganaba peso y derrumbaba las bolsas europeas: uno de los bancos grandes de Norteamérica estaría a punto de quebrar debido a la creciente morosidad de sus deudores hipotecarios y del retiro masivo de depósitos de sus clientes.

Los futuros del S&P 500, el Dow Jones Industrial y del Nasdaq presagiaban lo peor. En la apertura, los tres índices abrieron con un fuerte gap bajista, esto es, con una brecha importante y a la baja respecto de los valores del último cierre. La caída se fue profundizando con el correr de las horas y el cierre encontró al S&P derrapando un 3,5%.

Marcos miró de reojo el rendimiento de su cartera: -2,2%. Un sabor agridulce lo invadió: si bien estaba perdiendo menos que el mercado, no dejaba de hacerlo. Hubiera preferido haber vendido toda la posición el día anterior en lugar de solamente bajar la Beta de la cartera, pero sabía que en el mundo financiero no había lugar para los pensamientos melancólicos. “A la hecho, pecho”, dijo en voz alta y se mentalizó para que el traspié no lo amargara.

Lunes 11 de agosto

preocupa Vaivenes millonariosLa nueva semana comenzaba cargada de nerviosismo. Los bancos y las financieras vinculadas con las hipotecas seguían en caída libre y los índices, perdiendo terreno pese a algunos rebotes intradiarios.

Marcos miró el reloj de pared de su oficina con cierta desazón: el día había pasado y su cartera había bajado otro 1,55% frente al descenso del 2,95% del mercado. A lo lejos escuchó a su secretaria despedirse pero no tuvo fuerzas siquiera para contestarle. Horacio tenía 74.000 dólares menos que al comienzo, mientras que el capital del porfolio que administraba se había reducido en nada menos que 546.000 dólares.

Sabía, porque ya había vivido experiencias similares, que Juan S. y Sebastián N. no estarían demasiado preocupados, pero no podía adivinar el estado de ánimo de su nuevo cliente. De todas maneras, pensó, podía defender su gestión: desde que redujo la Beta de la cartera el mercado había cedido cerca de un 6,5% y sus cuentas, un 3,7%.

Martes 12 de agosto

Marcos llegó más temprano que de costumbre a su oficina. Su secretaria se asombró al encontrarlo sumamente concentrado en las pantallas de cotizaciones. Había dormido mal la noche anterior, aunque al amanecer una sensación de seguridad le trajo cierta calma: tras analizar la situación, llegó a la conclusión de que el mercado había estado sobreactuando en su caída y que el rebote era inminente.

Aprovechó la primera apertura tranquila del mercado en los últimos días para hacer un nuevo rebalanceo de la cartera. Vendió los papeles de bajo Beta adquiridos recientemente y se posicionó en activos con Betas iguales o mayores a 1 (activos “ofensivos”).

En el preciso instante en que desde el broker le confirmaron la última operación, su secretaria le pasó un llamado que esperaba: con la voz nerviosa y hasta temblorosa, Horacio le recriminó las pérdidas sufridas en tan poco tiempo. Marcos le ofreció encontrarse ese mismo día para almorzar y una hora más tarde se estaban saludando -esta vez, de manera más fría y distante por parte de Horacio- en el mismo hotel del primer encuentro.

Marcos dejó que Horacio hablara primero sin interrumpirlo. En estas situaciones solía preguntarse cuánto de común tendría su tarea con la de un psicólogo. Entonces, una vez que Horacio calló, Marcos se plantó firme y le recordó lo hablado la primera vez: él había sido contratado para ganarle al mercado, para lograr un mejor rendimiento que éste, tanto en las alzas como en las bajas, tarea que al fin y al cabo estaba cumpliendo. Abrió su notebook y le enseñó las planillas de excel con los resúmenes de las cotizaciones y las cuentas. Asimismo, le ofreció la posibilidad de que retirar el dinero sin pagar un centavo de comisión. Horacio no tuvo más remedio que retroceder y terminar pidiendo disculpas por el arrebato, disculpas que enseguida fueron aceptadas por Marcos.

Antes de despedirse, Marcos le contó sobre las operaciones realizadas ese mismo día y le advirtió sobre un probable incremento de la volatilidad de la cartera.

Miércoles 13 de agosto

Los cables inundaban los monitores de operadores y analistas: quince minutos antes de que abriera el mercado la Reserva Federal (Fed) de los EE.UU. anunciaba su decisión de rescatar a los bancos en problemas, hecho que despejaba al menos momentáneamente los fantasmas de default en las entidades comprometidas.

El timing no podía haber sido mejor. Un rally alcista se impuso con fuerza y los mercados subieron durante todo el día. Al final de la jornada el S&P había ganado un 3,5% -incluyendo cierta recuperación observada minutos antes del cierre previo, cuando los rumores comenzaron a correr- y su porfolio, un 4,2%.

El valor de mercado de la cartera totalizaba ahora los 8,5 millones de dólares, mientras que el saldo de Horacio regresaba a los 2 millones. “¡Al fin un buen día!”, celebró Marcos y cerró la puerta de su oficina.

Jueves 14 de agosto

El alza del miércoles se consolidó el jueves con otra del 1,50% del S&P. Su apuesta volvió a ganarle al promedio y aumentó un 1,80%. El mercado hacía honor a su fama de ciclotímico y ahora los mismos que días atrás veían sólo nubes negras en el horizonte, no dejaban de alabar a la Fed por sus rápidos reflejos. Marcos tomó nota, se acercaba el momento de vender.

Viernes 15 de agosto

cuentas-175x129 Vaivenes millonariosHoracio llamó a primera hora de la mañana. Deseaba retirar sus fondos al final del día. Decía “no tener estómago” para tanta variación de precios. La llamada no sorprendió a Marcos. Lo tomó con la naturalidad de quien espera suceda un hecho en principio negativo pero necesario. Contabilizando la subida de los activos al cierre, el saldo de Horacio ascendía a 2,1 millones de dólares. Había ganado, después de tantas idas y vueltas, 100.000 dólares en apenas 15 días.

Marcos afinó el lápiz para calcular su comisión por los servicios prestados. Aunque estaba en su derecho, no cobraría el proporcional del 1% en concepto de gastos administrativos, por lo que el monto a percibir totalizaba 15.000 dólares, el 15% de las ganancias de Horacio.

El vínculo contractual había finalizado y Marcos sabía que no debía buscarle responsables al hecho. Es más, estaba convencido de que era lo mejor para ambos. Para el futuro se prometió ser más claro con sus potenciales clientes en relación con las condiciones que deben reunirse para realizar este tipo de inversiones y no dejarse llevar (tanto) por las emociones. Al fin y al cabo, de subidas y bajas está hecho este mundo.

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